Maribel Ramos-Weiner | 27 de febrero de 2026
Karen Barroeta, CEO de 200% Media
Karen Barroeta, CEO de 200% Media, una ejecutiva con gran trayectoria en la industria de los contenidos en español donde ha ejercido diversos cargos estratégicos, considera que hoy día se requiere de liderazgo “con lectura global del mercado, disciplina financiera y sensibilidad creativa. La industria atraviesa consolidación y presión presupuestaria; el equilibrio entre eficiencia y visión es fundamental. El liderazgo efectivo hoy es menos impulsivo y más estratégico. No se trata de reaccionar, sino de anticipar”.
Barroeta comenta que, en tiempos de recortes, la conversación de sobre qué historias llegan a la pantalla deja de ser puramente creativa y pasa a ser estratégica. “Se prioriza IP reconocible, talento probado y modelos con historial de retorno. La ecuación cambia de ‘¿es buena historia?’ a ‘¿reduce riesgo y sostiene el negocio?”.
Destaca que eso no necesariamente elimina la innovación, pero sí la obliga a estar mejor fundamentada. “En ese contexto, el liderazgo es determinante: alguien tiene que defender apuestas nuevas con argumentos sólidos, no solo entusiasmo creativo”, dijo.
Consultada acerca del margen de riesgo, aclaró que éste está más ligado al respaldo institucional que al género. “Sin embargo, en la práctica, muchas mujeres operan bajo estándares de validación más exigentes. El verdadero indicador no es quién ocupa el cargo, sino quién tiene autonomía real para aprobar presupuestos significativos y asumir decisiones que pueden fallar. El acceso al riesgo es, en esencia, acceso al poder”, apuntó.
Barroeta comentó que las crisis obligan a priorizar con claridad. Dijo que se vuelve “fundamental diferenciar entre portafolio estratégico y proyectos tácticos. En escenarios de fusiones o consolidación, el desafío es proteger visión de largo plazo mientras se optimizan recursos. También es el momento donde se redefine influencia: quién permanece en los comités clave y quién queda fuera. La consolidación tiende a concentrar poder, y eso requiere una gestión muy consciente. La presión adicional de hacer más con menos”.
Barroeta mencionó que hay casos que, en momentos complejos, se asigna liderazgo femenino. “En varias industrias se ha observado ese fenómeno. No siempre es deliberado. Lo relevante es que el liderazgo en crisis no sea simbólico. Si se espera que alguien estabilice una operación, debe contar con presupuesto, autoridad y respaldo. Sin esas variables, el liderazgo se vuelve decorativo”, acotó.
Consultada acerca de si en tiempos de crisis aumenta el riesgo de exclusión en comités, la ejecutiva respondió: “En entornos de presión, las estructuras tienden a cerrarse y a apoyarse en redes históricas de confianza. Eso puede reducir diversidad de pensamiento. Por eso la inclusión no puede depender del ciclo económico. Si la diversidad solo existe en tiempos de expansión, no es estructural”.
De acuerdo a Barroeta las mujeres que hoy deciden presupuestos e IP, brindan transparencia a los procesos de aprobación, traen diversificación real de portafolios -“no solo un proyecto “diverso”-, mentoreo estructurado y patrocinio interno, y, “sobre todo, medición: lo que no se mide no cambia”.
3 de marzo de 2026