Carmen Pizano | 8 de marzo de 2026
Visca: Si logramos que las producciones incorporen prácticas sostenibles, también contribuimos a que la industria que cuenta historias sea coherente con el mundo que queremos construir
Durante años, hablar de sostenibilidad en un rodaje parecía algo secundario frente a la presión de tiempos, presupuestos y logística. Hoy la conversación está cambiando. Cada vez más producciones entienden que producir de forma responsable también es parte de hacer mejor cine y televisión. En ese cambio de mirada, el trabajo de Laura Visca, socia fundadora y directora ejecutiva de EcoFilming, se ha convertido en una referencia para impulsar prácticas sostenibles dentro de la industria audiovisual de América Latina.
Su visión parte de una idea sencilla pero poderosa: aunque el audiovisual no sea la industria más contaminante del mundo, sí es una de las que tiene mayor capacidad para influir culturalmente.
“El audiovisual tiene el poder de instalar conversaciones, sensibilizar y dejar mensajes positivos en la pantalla. Si logramos que las producciones incorporen prácticas sostenibles, también contribuimos a que la industria que cuenta historias sea coherente con el mundo que queremos construir”, explica.
Liderar sostenibilidad también es transformar la industria
Abrirse espacio con una agenda de sostenibilidad dentro del audiovisual no siempre ha sido sencillo. Laura Visca lo sabe bien. La industria funciona bajo presión permanente: rodajes que no se detienen, presupuestos ajustados y decisiones que deben tomarse con rapidez. En ese contexto, durante mucho tiempo hablar de sostenibilidad parecía algo adicional, incluso un obstáculo para la producción.
“Uno de los grandes desafíos ha sido demostrar que la sostenibilidad no frena los rodajes, sino que los mejora”, explica.
Con el tiempo, el trabajo de EcoFilming ha mostrado justamente eso: cuando los recursos se optimizan, los procesos se organizan mejor y las decisiones logísticas se planifican con mayor cuidado, las producciones no solo reducen su impacto ambiental, también se vuelven más eficientes.
Sin embargo, para Visca la sostenibilidad dentro del audiovisual nunca ha sido solo una cuestión ambiental. Desde el inicio, EcoFilming ha trabajado bajo una idea más amplia: la sostenibilidad también es humana.
Esto implica poner atención en cómo viven y trabajan las personas dentro de la industria. Y es ahí donde, como mujer en un cargo directivo, Visca ha observado dinámicas que aún persisten en el sector: desde la exclusión de mujeres en espacios de decisión hasta situaciones más difíciles de abordar públicamente, como el acoso, la violencia basada en género o las microagresiones cotidianas.
Visibilizar estos temas también forma parte del cambio “La transformación sostenible de la industria no solo tiene que ver con el planeta, también implica transformar las dinámicas humanas dentro de los equipos”, afirma.
EcoFilming nació precisamente con esa convicción: acompañar a las producciones para que puedan contar historias potentes y relevantes, pero haciéndolo de una manera más responsable con el entorno y con las personas que hacen posible cada rodaje.
Más mujeres para transformar la industria
Para Visca, la participación de más mujeres en los espacios de decisión es clave para avanzar hacia una industria audiovisual más sostenible “La sostenibilidad necesita diversidad de miradas”, explica. Cuando más mujeres participan en el diseño y la toma de decisiones de los proyectos, se amplía la forma en que se piensa el impacto social de las producciones, la relación con las comunidades y el cuidado del entorno y nuevamente, la sostenibilidad humana aparece como un eje central. Temas como la igualdad de oportunidades, la prevención del acoso, el bienestar del crew y del cast o las condiciones laborales dentro de una industria con ritmos intensos forman parte de esa conversación.
Muchas de esas discusiones han sido impulsadas precisamente por mujeres dentro del sector. La presencia de coaches de intimidad en los rodajes, el acompañamiento adecuado de menores que participan en producciones o la necesidad de considerar las responsabilidades familiares de quienes trabajan en un set son ejemplos de cambios que nacieron de esas voces.
Además, Visca señala que en muchos casos las mujeres aportan estilos de liderazgo más colaborativos, algo fundamental cuando se trata de implementar procesos complejos como la medición de huella de carbono, la implementación de planes ambientales o el desarrollo de programas de impacto social en locaciones sensibles.
Son procesos que requieren diálogo, pedagogía y la capacidad de traducir conceptos técnicos para equipos creativos y operativos muy diversos.
Una invitación a la nueva generación
Cuando se le pregunta qué consejo daría a las mujeres que hoy quieren abrirse camino en la intersección entre audiovisual y sostenibilidad, Laura Visca responde: informarse, capacitarse y, sobre todo, mantener viva la curiosidad.
“La sostenibilidad es un campo en constante evolución. Siempre aparecen nuevas herramientas, conocimientos y enfoques que aprender”, señala.
Pero para ella, el aprendizaje no es suficiente si no viene acompañado de iniciativa. Muchas de las transformaciones que hoy comienzan a verse dentro de la industria, explica, nacieron justamente de personas que se atrevieron a cuestionar las formas tradicionales de trabajar y a proponer nuevas maneras de hacer las cosas.
Esa filosofía también ha marcado el crecimiento de EcoFilming, lo que comenzó como una idea se consolidó gracias al trabajo colectivo de equipos que comparten información, investigan soluciones y se preguntan constantemente cómo mejorar los procesos dentro de un rodaje.
“Siempre le digo a mi equipo —que en gran parte está compuesto por mujeres— que EcoFilming nació de una idea, pero creció gracias a muchas ideas compartidas”, comenta.
En cada producción que acompañan, el objetivo es involucrar activamente a todo el crew: desde la logística hasta la dirección, invitando a los equipos a proponer mejoras y a pensar de manera colaborativa cómo hacer que cada rodaje sea más sostenible en el tiempo.
27 de febrero de 2026