Ana Marques, directora ejecutiva de Portugal Film Commission, explicó las claves que consolidan a Portugal como uno de los destinos cinematográficos más atractivos de Europa. Lejos de ofrecer el territorio únicamente como un plató de paisajes idílicos, Marques señaló que buscan creadores que entiendan su geografía como un elemento narrativo indispensable, estratégico y dotado de una fuerte identidad cultural.
Para Ana Marques, el pitch más sólido no es aquel que plantea que una historia podría rodarse en Portugal, sino el que demuestra por qué debería rodarse allí.
“El objetivo es mostrar cómo el país aporta autenticidad a la narrativa, genera oportunidades de colaboración local y ayuda a conectar una perspectiva genuinamente portuguesa con el público global” explica Marques. “Los proyectos más convincentes son aquellos en los que los paisajes, la cultura, el talento y la identidad de Portugal potencian de verdad la historia”.
Esta fórmula ya ha demostrado su eficacia en el mercado actual. Proyectos con ADN portugués que nacieron precisamente en los foros de Conecta, como las series Lisbon Noir, Favaritx y New Hunting Tales, sirven hoy como ejemplo de éxito para las nuevas producciones.
“Cuando Portugal pasa de ser una simple localización a convertirse en una elección tanto creativa como estratégica, la propuesta se vuelve infinitamente más fuerte. Buscamos producciones que generen una colaboración significativa con nuestros profesionales locales y que ayuden a proyectar la creatividad portuguesa hacia el mercado internacional” señala la especialista.
FUTURO
La industria audiovisual se encuentra en plena transformación debido al auge de las plataformas de streaming y la irrupción de la inteligencia artificial generativa. Sin embargo, este cambio de paradigma tecnológico, lejos de restar valor al rodaje en escenarios reales, promete redefinir y elevar el papel de las Film Commissions durante los próximos cinco años.
Aunque la IA transformará con rapidez los procesos de creación de contenido, Ana Marques defiende firmemente que la tecnología no podrá sustituir el valor de lo auténtico. En este nuevo escenario, las oficinas de rodaje dejarán de ser meras facilitadoras de localizaciones físicas para convertirse en socios estratégicos esenciales.
“Si la inteligencia artificial puede reproducir cualquier paisaje, la ventaja competitiva de un territorio ya no será únicamente su geografía, sino su creatividad, su cultura y su talento”, augura Marques. “Las Film Commissions evolucionarán para conectar de forma integral las producciones con el talento local, las infraestructuras, los incentivos fiscales, las prácticas sostenibles y los ecosistemas creativos de cada región””
El horizonte a medio plazo dibuja un cambio de identidad para estas entidades, cuyo valor ya no se medirá por los kilómetros cuadrados de sus paisajes, sino por su capacidad de generar identidad cultural.
“El papel del futuro para las Film Commissions será posicionar a sus territorios no solo como los lugares donde se filman las historias, sino como los lugares donde las historias realmente se originan”, concluye Ana Marques.






