2 de marzo de 2026
Guadalupe González, directora de One Media
En una industria históricamente dominada por hombres como el broadcast y la tecnología para producción de contenidos, el liderazgo femenino no solo ha ganado espacio: está redefiniendo la cultura organizacional. Así lo afirma Guadalupe González, directora de One Media, quien ha construido su trayectoria bajo una premisa clara: la colaboración es más poderosa que la imposición.
“Creo que el rol femenino ha ido creciendo no solo en nuestra industria, sino en general. Cada vez vemos más mujeres en posiciones directivas, y eso cambia la estructura de las empresas”, señala.
Para González, la diferencia no radica en competir bajo los mismos esquemas tradicionales, sino en aportar una visión distinta: más cooperativa, más estructurada y con mayor sensibilidad hacia el equipo.
Conocida entre sus familiares y amigos como “Lupita”, ella lidera One Media junto a su esposo Edgar Chávez. La empresa trabaja con marcas de renombre en la industria como LiveU, Telos Alliance y Qimera con las que acelera proyectos punteros para la transmisión y producción de contenido en la región.
Liderazgo cooperativo en una industria técnica
En un entorno donde la ingeniería y la dirección técnica han sido mayoritariamente masculinas, González ha visto una transformación progresiva. “Cuando entré a broadcast era una mujer por cada veinte hombres. Eso ha ido cambiando. Hoy tener ingenieras mujeres es algo que celebramos”.
Su visión de liderazgo se basa en unir equipos hacia un objetivo común, sin fragmentarlos por áreas o género. “No es separarnos, es conjuntar ideas y estructuras distintas para crecer como empresa”.
Desde su posición en One Media, impulsa una cultura donde la confianza es el punto de partida: cada colaborador recibe apertura total hasta que demuestre lo contrario. Los errores, asegura, son oportunidades de aprendizaje, siempre que exista responsabilidad y compromiso con los valores de la compañía.
Empatía y estructura como herramientas de dirección
Con formación en Ciencias de la Comunicación por el Tecnológico de Monterrey, González llegó al mundo broadcast casi por casualidad, iniciando su carrera en Excelencia en Comunicación, donde trabajó de cerca con Alfonso Castro, figura clave en su desarrollo profesional.
De esa etapa aprendió algo fundamental: el potencial no depende de género ni edad, sino de visión y confianza.
Hoy, su estilo directivo incorpora elementos poco comunes en entornos técnicos tradicionales, como herramientas de coaching de vida y una lectura más intuitiva del equipo. “Las mujeres aportamos estructura, protocolos y orden, pero también una parte intuitiva que nos permite detectar cuando alguien no está bien”.
Para ella, el liderazgo femenino implica explicar, modelar y acompañar. “La parte más difícil de ser directivo es lograr que te entiendan. Si alguien no entiende algo, me siento y lo explico de otra forma. Cuando la persona lo comprende, crece, y la empresa crece con ella”.
Tecnología, automatización y el factor humano
Frente al avance de la inteligencia artificial y la automatización, González es clara: “No lo veo como un tema femenino o masculino. Es un cambio global que llegó para quedarse”.
Desde su perspectiva, la tecnología no elimina el factor humano; lo redefine. La clave está en usarla para optimizar procesos repetitivos y liberar tiempo para tareas estratégicas y creativas.
“Creo que el tema humano siempre va a estar presente. Y las mujeres tenemos muy desarrollado ese factor. Podemos usar la tecnología sin deshumanizar, porque el liderazgo sigue siendo de personas para personas”.
Tres claves para las mujeres en broadcast y tecnología
Guadalupe González resume en tres elementos esenciales lo que considera fundamental para que más mujeres incursionen y lideren en la industria tecnológica audiovisual: Empatía, colaboración y energía con visión firme.
“No se trata de imponer. Se trata de generar una visión coherente que otros quieran seguir. El liderazgo verdadero no se construye desde el miedo, sino desde el ejemplo”.
En un sector donde la transformación tecnológica es constante, González apuesta por un modelo donde la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace marca la diferencia. “Si tú sigues la ruta que planteas, la gente aprende viéndote. El ejemplo es lo que construye liderazgo”.
Para ella, el liderazgo femenino no busca reemplazar modelos anteriores, sino complementarlos con una visión más humana, estructurada y colaborativa, capaz de sostener el crecimiento de la industria audiovisual en un entorno cada vez más dinámico.