Bob Iger
Bob Iger transformó el castillo de Disney en un imperio de contenidos y entretenimiento
26 de febrero de 2020

Una noticia como la del cambio de CEO en Disney tenía que alterar la bolsa. La finalización del contrato de Bob Iger, el 31 de diciembre de 2021, era una fecha más que prevista en el calendario de la empresa. Pero el inicio de una transición de estas dimensiones hizo que las acciones de la compañía se fueran a la baja en un 3,5% la tarde del martes.

Bob Chapek, un veterano que en 27 años en la compañía pasó por las divisiones de Estudios y Consumidores y últimamente lideraba el área de Parques y Experiencias, asumirá el timón, en reemplazo de Iger, cuya sagacidad hizo que en poco más de una década el castillo de Disney se transformara en el imperio de contenidos y entretenimiento que es actualmente.

Iger, ahora lejos de la administración diaria de la empresa, tendrá los casi dos años que le quedan antes del retiro para pensar en lo que viene para la compañía, una estrategia que luce acertada para cerrar una gestión que ha marcado un antes y un después. Serán 22 meses para dictar línea a Chapek y sellar un legado. “Pensar en lo que quiero lograr antes de dejar la empresa a fines de 2021, conseguir que todo salga bien de manera creativa sería mi objetivo número 1” dijo en una conferencia telefónica con analistas luego de los anuncios.

Iger tiene 20 años en Disney como presidente. En 2005 asumió el mando ejecutivo de la compañía y la hizo crecer no solo al cuatriplicar sus ingresos, con reportes netos de US$3.300 millones en 2006 a US$12.600 millones al cierre de 2018, sino al crear nuevos motores de impulso para atravesar la transformación que vive la industria a raíz de la aparición de las plataformas digitales y la lógica Netflix en el negocio de los contenidos.

La compra del estudio de animación Pixar, llevada a cabo en 2006, marca el inicio de una estrategia que hoy soporta el nudo de la industria del contenido: hacerse con la mayor cantidad de jugosos IP para tener todas las posibilidades de desarrollo y distribución de una marca. Luego, en 2009, Iger fue por Marvel y sus superhéroes, en 2012 por Lucas Films y la saga de Star Wars y el año pasado comandó la fusión con FOX, que terminó de catapultar su entrada al ruedo de las OTT con Disney+.

Con estos movimientos balanceó la compañía entre sus unidades de Media Networks y Directo al Consumidor, creada en 2018, un área en la que las compañías de entretenimiento que ya han lanzado sus servicios de streaming todavía tienen cabos sueltos.

En el caso de Disney no solo es la dupla Disney+ y ESPN, enfocados en la audiencia familiar para la que todavía no se ha anunciado un intenso plan de producción original, sino también Hulu, dirigido a adultos y con una expansión que ha sido muy contenida. Despejar la ecuación del negocio de sus OTT podría ser el foco de los próximos dos años de esfuerzo creativo de Iger.
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