Carlos Bardasano

Carlos Bardasano: 40 años en Cisneros
25 de enero de 2006

Carlos Bardasano es vicepresidente sénior de Cisneros Group of Companies, Vice-Chairman de Claxson, sociedad de Cisneros y Hicks Muse para el desarrollo de medios de comunicación en Latinoamérica, presidente de Venevisión Continental, director y asesor de Caracol Televisión en Colombia y presidente Fundador de ASOTV, operadora exclusiva del canal de entretenimiento cultural Vale TV, canal 5 de Venezuela. Bardasano ingresó a la Organización Cisneros en 1966 y desde entonces ha ocupado posiciones clave dentro de la misma. Inicialmente trabajó para la Pepsi Cola de Venezuela (1966-75), primer embotellador independiente del mundo, como gerente de Ingeniería a nivel nacional. Luego pasó a VP ejecutivo y gerente general de CADA (1975-86), cadena independiente de supermercados más importante de Venezuela, al mismo tiempo que dirigía la vicepresidencia de la División de Comida Rápida de la Organización Cisneros, responsable de las cadenas Burger King y Pizza Hut, conjuntamente con las industrias de Pan y Café del grupo. Seguidamente, Bardasano fue nombrado VP y director general de Venevisión (1986-92) y VP Corporativo de Cisneros Group of Companies (1986-89), para más tarde ocupar la vicepresidencia de la Oficina de la Presidencia (1989-92) y presidente de Venevisión (1993-99). Durante este período Venevisión triplicó los ratings de su más inmediato competidor, obteniendo beneficios récord en la industria de la televisión. Carlos Bardasano fue también presidente de TVI de Portugal, presidente de Chilevisión y director de las cadenas de radio chilenas Rock & Pop, Pudahuel, Concierto, Futuro, Music One y Corazón, en Chile; desempeñándose últimamente como Co-Chairman de Ibero American Media Partners. Carlos Bardasano es director fundador de Alianza para una Venezuela sin Drogas, director de la Cámara Nacional de la Industria de la Televisión y fundador de la Federación de Cámaras de Televisión. Es director de la Fundación Cultural Venevisión, organización que publica trabajos de destacados escritores venezolanos y promueve programas de interés social y educación civil. Es miembro de la Fundación Diego Cisneros, organización sin fines de lucro dedicada a la promoción de programas sociales y educativos en masa para dar apoyo y defender los intereses democráticos en Venezuela. En Fedecámaras, asociación nacional de empresarios de Venezuela, fue presidente de la Comisión para la Productividad y de la Comisión para Exportaciones. Es también fundador de Promexport, organización creada y dirigida por empresarios venezolanos para la promoción de las exportaciones nacionales. En 2004 fue nombrado miembro del International Advisory Board de la Universidad de Miami. Otras membresías incluyen: miembro del Comité Consejero de la Fundación Venezolana contra la Parálisis Infantil, Asociación Internacional de Publicidad (IAA), Asociación Nacional de Ejecutivos Programadores de TV, Asociación Nacional de Empresarios de TV, Marché International des Programmes de Télévision en Cannes. Por otro lado es presidente fundador de la Asociación Nacional de Comida Rápida, director fundador de la Asociación Nacional de la Industria de Supermercados y director fundador de la Federación de la Televisión. Los honores y condecoraciones conferidos a Carlos Bardasano incluyen: Orden del Libertador y Comendador, Orden Francisco de Miranda en su primera y segunda clase, orden Mérito al Trabajo en su primera, segunda y tercera clase; Cruz de las Fuerzas Armadas Nacionales en su primera clase; Banda de Honor del Ministerio de la Defensa en su primera clase; Orden Francisco Fajardo en su primera clase; orden de Honor del Estado Anzoátegui; Orden Lago de Maracaibo en su primera clase; orden Ciudad de Maracaibo en su primera clase; Premio del Consejo Municipal de la ciudad de Caracas; Orden de la Gobernación del Distrito Federal en su clase Gran Cordón; Banda de Honor de la Academia Venezolana de Artistas de Radio, Televisión y Afines; Banda de Honor del Museo Jacobo Borges y Premio Nacional del Colegio Venezolano de Ingenieros en 1973. Ha publicado numerosos trabajos sobre la industria del entretenimiento y las industrias embotelladora y de supermercados. Algunas de sus publicaciones más recientes incluyen: La eficiencia y los beneficios en un canal de TV, La ciencia de la Programación, Globalización de los Programas de Televisión, Comercialización del Consumo Masivo y El ABC de las Ventas. Carlos Bardasano es ingeniero mecánico egresado de la Universidad Central de Venezuela, especializado en el área de Producción. Posee una maestría en Administración Comercial obtenida en la misma universidad. Algunos de sus estudios de postgrado incluyen: Decisiones Financieras, Universidad de Vanderbilt en Memphis, Tennessee y Administración y Finanzas, Universidad de Indiana. Está casado desde 1969 con la odontólogo y pintora Claudia Álvarez, y tienen dos hijos: Carlos (1973) y Carole (1977). Una historia de retos alcanzados con pasión La verdadera historia de Carlos Bardasano dentro de Cisneros es una historia llena de grandes retos alcanzados con una gran pasión. Su trayectoria en el grupo comenzó, inclusive, mucho antes que él entrara a la organización. Su padre, Carlos Ricardo Bardasano, era gerente de Ventas de la región Caracas de PepsiCola, una de las empresas de Don Diego Cisneros que era líder y ejemplo en el mundo. Constituía el único mercado donde la relación se mantenía 9 a 1 a favor de PepsiCola contra CocaCola. Sentían tanto orgullo los pepsicoleros que en el cuerpo no tenían sangre sino PepsiCola. Era lo que se decía. “Evidentemente que a mi papá le corría PepsiCola por las venas y eso me lo transmitía”. Por ello, cuando recibió esa llamada de su padre directamente desde la convención regional de PepsiCola, dejó todo lo que estaba haciendo y salió corriendo, inmensamente emocionado, hacia el litoral central donde se realizaba el evento. Su padre le había dicho que Don Diego Cisneros acababa de anunciar un programa de tutorías para contratar jóvenes universitarios cercanos a graduarse y él, estudiante de ingeniería mecánica de la Universidad Central de Venezuela, aplicaba perfectamente. “Mándamelo inmediatamente para acá" le pidió Don Diego a su padre. La emoción se le conjugaba con una dosis de susto: se iba a entrevistar nada menos que con el propio Diego Cisneros, uno de los empresarios más pujantes y respetados de Venezuela, quien para ese entonces ya tenía, además de PepsiCola, a Venevisión, a la distribuidora de vehículos Cisneros & Cía., Concentrados Nacionales, la fábrica de botellas Produvisa, Gabeplast, Liquid Carbonic y Tapas Corona, empresa que hacía tapas y latas. También para ese entonces, y sin imaginarse jamás que algún día llegaría a ser su presidente, el joven Bardasano ya estaba familiarizado con Venevisión. Su estatura y aspecto de galán le habían dado un oficio inesperado: ser modelo de spots publicitarios y en varias ocasiones tuvo que hacer comerciales en vivo desde los estudios de la estación junto al famoso ballet de Venevisión. Bardasano fue imagen para Ford, Angel Face de Pond's y para la gomina Brylcreen, muy de moda y popular por ese tiempo. Ese trabajo lo combinaba con el de dar clases de matemáticas, asignatura que junto a la física y química, era de su absoluto dominio. Fue profesor de matemáticas de las alumnas del colegio La Consolación y también del liceo Andrés Bello. Así transcurría su vida cuando se entrevistó con Don Diego Cisneros quien ese mismo día lo contrató como mecánico para la embotelladora principal de Santa Eduvigis, en el este de Caracas. Fue así como entró Carlos Bardasano a la organización Cisneros en enero de 1966. TUTORES Dos tutores le fueron asignados: uno técnico y otro ejecutivo. El técnico era un ex marinero vasco que había sido jefe de máquinas de navieros antiguos y que engrosaba las filas del personal empírico que para esa época laboraba en la embotelladora. Se llamaba Joaquín Núñez. El ejecutivo era Estanislao Pérez, un eficiente jefe de quien Bardasano aprendió muchísimo. Muchos años después, cuando el grupo adquirió la cadena de automercados CADA del magnate estadounidense David Rockefeller, Estanislao Pérez, nombrado gerente general del nuevo emprendimiento, se llevó a su pupilo Bardasano con él, quien ya para ese entonces era gerente general de Ingeniería de las 22 plantas de PepsiCola en Venezuela, incluyendo además las de Brasil, Colombia y una en Málaga, España. Siempre ha sido internacional la visión y expansión de Cisneros. Ese mismo programa de tutorías que reclutó a Bardasano fue repetido a mediados de los años 80 por Gustavo Cisneros ya al mando de toda la organización y hoy en día algunos de esos jóvenes permanecen todavía en el grupo ocupando puestos gerenciales. Con Bardasano se iniciaron siete bajo este plan, sin embargo sólo él perduró. No es del todo fácil. Bardasano comenzó desde abajo, como mecánico, vistiendo uniformes, engrasando máquinas embotelladoras, limpiándolas, arreglándolas e instalando las nuevas. Siempre ha sido un amante de su trabajo, lo ha encarado con pasión y dedicación. Se le conoce como uno de los que más trabaja en el grupo. Sólo el propio Gustavo -dicen- es quien le gana. Un gerente ganador con énfasis en su gente Cuando llegó a CADA, Carlos también se volvió el spokeman de la compañía además de ejercer su cargo de gerente de mantenimiento con el cual entró. Muchos de sus compañeros que sabían de sus comerciales en la época de estudiante le propusieron en son de broma que fuera él la imagen pública y comercial de los automercados. Y lo que comenzó como una tomadura de pelo, se volvió una tarea extra que cumplió religiosamente durante 10 años, inclusive cuando ya era el máximo jefe de toda la empresa. Realizó más de mil spots publicitarios de TV, radio, prensa y revistas. También hizo muchas presentaciones en vivo en la calle. Cuando aún le preguntan la razón por la que permaneció tanto tiempo, él responde porque era el spokeperson más económico que hubo: nunca cobró ni un centavo por esa tarea, especialmente cuando fue el gerente general: aplicó una severa política de mantener los costos a raya para generar mayores utilidades, una de las cualidades que han caracterizado su gestión y que le han dado liderazgo dentro de la organización. En CADA su gerencia logró uno de los mejores resultados que tuvo la empresa. Lo mismo hizo después con Venevisión cuyos saldos positivos batieron récord durante varios años consecutivos. En CADA se caracterizó por diseñar las campañas y los concursos de promoción, los que tenían un alto perfil de mercadeo: Regalaban un auto en cada mercado, hacían concursos durante los campeonatos mundiales de fútbol y mantenían al país prácticamente conectado con la marca. GUSTAVO Fue también en CADA donde Carlos profundizó su relación de trabajo y amistad con Gustavo Cisneros. Si bien es cierto que durante su labor en PepsiCola se trataban continuamente, la relación directa era con Osvaldo Cisneros, primo de Gustavo a quien Don Diego consideraba como otro hijo. Para ese entonces Gustavo estaba muy pegado a su padre. Era prácticamente su secretario privado y asistente, acompañándolo a todos los sitios y reuniones. Don Diego había encaminado a Osvaldo hacia la parte industrial de la PepsiCola, a Gustavo hacia el área de los negocios y las telecomunicaciones y a su otro hijo Ricardo, hacia el segmento bancario y financiero. Él los fue ubicando de acuerdo a la madera que veía en cada uno. Cuando Gustavo compró CADA, el número de supermercados llegaba a 45 y habían 20 fuentes de soda. Él quería llegar al Nº 100. Decía que para tener una cadena que tuviese los beneficios de una economía de escala había que estar presente en más de 100 mercados. Después de hacer un estudio de factibilidades, Bardasano se comprometió con Gustavo a que en 7 años pasaría del número 100. Gustavo entonces lo nombró VP de Planificación y Desarrollo a cargo de los departamentos de Arquitectura, Ingeniería, Mantenimiento e Inmobiliaria. Su misión era construir o adquirir los nuevos establecimientos. Para sorpresa de todos, Carlos adelantó la meta: En 5 años llegaron al número 100, que fue el CADA del Paseo Las Mercedes en Caracas; las fuentes de soda pasaron de 50 y se iniciaron en el mercado de comida rápida con Pizza Hut y Burger King. Carlos se había convertido ya en el hombre fuerte de CADA, con el cargo de VP ejecutivo y gerente general, con ventas anuales de más de US$1.000 millones, con un manejo detallado de 14 mil productos y una operación con 7 mil empleados. “Si para mi PepsiCola fue la universidad de la vida, CADA fue el máster, el postgrado”. Allí afinó su firme creencia que la gerencia es al final de cuenta las relaciones humanas y más importante de lo que uno haga, es la gente con la que uno se rodea y cómo se obtiene la mayor productividad de esa gente y cómo se les crea un ambiente propicio de trabajo. “Al fin y al cabo es la gente la que nos va a dar los resultados. Cuando gerencio le dedico mucho tiempo al manejo de la gente y a la identificación de la gente”. VENEVISIÓN Casi sin darse cuenta llegó así al año de 1986 cumpliendo los primeros 20 años en Cisneros. A pesar de los logros y la satisfacción que le había dado la organización, sentía que le faltaba el área de la política para redondear su carrera profesional. Ya conocía lo que era la industria (PepsiCola), y había vivido y desarrollado el comercio (CADA), pero definitivamente le parecía que necesitaba conocer a fondo el manejo político. Así que le puso ahora la mira a Venevisión, la estación televisiva del grupo con la que ya había estado relacionado laboralmente desde principios de los años 60 durante aquellos famosos comerciales en vivo. Por supuesto que también en PepsiCola como en CADA siempre mantuvo un estrecho vínculo con Venevisión, combinando campañas, compartiendo creatividad y ayudándose mutuamente. Al fin y al cabo Venevisión era el medio masivo para publicitar los productos del grupo. Vio a Venevisión como un todo: industria, comercio y política y esto último aún no la dominaba. Así, sin pensarlo dos veces, se lo planteó a Gustavo, quien también sin pensarlo dos veces, lo nombró VP y director general de Venevisión en sustitución de Valeriano Humpiérrez quien había sido el director general de Venevisión desde que se inauguró la estación. En este sentido Carlos tiene también el crédito de haber tenido posiciones relevantes en Venevisión: fue su segundo director general y su tercer presidente. El primero había sido Don Diego Cisneros y el segundo Gustavo Cisneros. Un relacionista y negociador nato Esta primera etapa de Venevisión como su VP y director general la compartió con otras tareas corporativas: Fue nombrado también VP de Cisneros Group of Companies y paralelamente jefe del staff de la oficina del presidente. “Aprendí muchísimo siendo el asistente de Gustavo. Fue un trabajo agotador. Gustavo es quien más trabaja en el grupo, jamás toma un día de vacaciones, siempre está conectado, dispuesto y asequible. Ser asistente de una persona así involucra un esfuerzo muy pero muy grande. Ha sido la época de mi vida que he trabajado más duro, pero fue un aprendizaje que no tiene parangón con nada”. Carlos cumplió sus 25 años en el grupo siendo asistente de Gustavo y en plena víspera de la revolución digital en la TV y del arranque de la globalización de la economía mundial. Para Cisneros implicó el cambio de rumbo en su estrategia. Carlos explica muy bien ese momento así: “Cisneros venía siendo un grupo de diversificación porque la época así lo meritaba. Fabricábamos desde mayonesa hasta salsa de tomate, crema de zapatos y mostaza French. Producíamos de todo. Había que estar en muchos rubros para tener éxito y como teníamos CADA que era ventas de consumo masivo y Venevisión, publicidad de consumo masivo, todo se potenciaba y se ayudaba. Cuando llegó la globalización, doy este ejemplo: nosotros teníamos la primera fábrica de helados en Venezuela que era helados Club, helados Tío Rico, pero cuando comienzan a globalizar el negocio de helados y se meten dos compañías como Nestlé y Unilever, o nosotros vendíamos la fábrica de helados a uno de estos dos grandes o nos concentrábamos a fabricar y vender helados a nivel mundial y nos globalizábamos alrededor de los helados. Teníamos que decidir. No podíamos hacer eso con los helados, con los supermercados, con la TV y con las comunicaciones. Era imposible. No había ni caja ni ejecutivos que aguantaran eso. Lo que hicimos fue concentrarnos en telecomunicaciones y vender los otros negocios. De hecho le vendimos la fábrica de helados a Unilever. Salimos de la fábrica de mayonesa, la fábrica de jugos Yukery, la fábrica de compotas Gerber y terminamos vendiendo CADA. En telecomunicaciones nos metimos con telefonía celular Telcel en Venezuela, con otros canales de TV, nos asociamos con Caracol en Colombia, compramos Chilevisión, Imagen Satelital, creamos Cisneros TV Group, Ibero American Media Partners, DirecTV”. INTERNACIONAL A principios de la década de los 90, y una vez que se completó el negocio de la creación de la nueva Univisión en EE UU entre Cisneros, Televisa y el empresario estadounidense Jerrold Perenchio, quedó una plaza vacante en Miami que venía ocupando Carlos Barba: la presidencia de Venevision International en Miami, el brazo comercializador de la programación de Venevisión a nivel mundial. Barba, quien había estado ligado a Cisneros en toda su carrera artística y ejecutiva, pasó a Univisión a dirigir el grupo de estaciones dejando la comercializadora sin presidente. Los dos hijos de Bardasano, Carlos Ricardo y Carole, estaban por esa época estudiando en EE UU: Carlos Ricardo en Boston y Carole en Miami. Era además una época de constantes viajes entre Nueva York, Miami, Caracas y Madrid, donde operaban las sedes de Cisneros. Miami estaba tomando un realce como la nueva sede del entretenimiento latino internacional y Carlos sintió que era bueno para su carrera y el grupo instalarse en Miami. Así que de nuevo se ofreció ante Gustavo para ocupar la vacante dejada por Barba y en efecto, Gustavo lo nombró presidente de Venevision International. Carlos se instaló junto a su esposa de toda la vida, Claudia -una mujer fuera de serie, como él mismo la define- en una linda casa de Coral Gables, cerca de la sede de Venevision International. Este ha sido el cargo donde Carlos ha estado menos tiempo pues casi al cumplir el año en su nuevo despacho, el propio Gustavo lo llamó de emergencia diciéndole que dejara al mando a su segundo y que se fuera inmediatamente a Caracas. La persona que manejaba todas las relaciones políticas de Cisneros en Venezuela había renunciado y Gustavo lo necesitaba allá. Bardasano dejó a Benjamín Pérez encargado de la operación y se fue a atender el llamado de su jefe. Benjamín Pérez es un veterano de las ventas y parte del equipo fundador de Televisión Latina, como así se llamó inicialmente Venevisión International. Una trayectoria digna de admiración e inspiración Lo que quería Gustavo era que Bardasano se ocupara de toda la parte política. Era un año electoral en Venezuela y necesitaba un veterano que dirigiera los noticieros, los programas de opinión, la imagen de Venevisión. “Apenas se terminen las elecciones, en tres meses, te regresas de nuevo a Miami” le dijo Gustavo. Pero el final del cuento es que los tres meses se extendieron a siete años, y representaron una de las épocas más difíciles pero más satisfactorias en la vida profesional de Carlos. Difíciles porque familiarmente Carlos quedó separado: su esposa e hijos en EE UU y su oficina en Caracas. Satisfactoria porque precisamente la extensión del tiempo se debió a que Carlos de nuevo cumplió y tanto Gustavo como Ricardo Cisneros le pidieron que se quedara un año más, luego otro y así, hasta cumplir este período donde fue presidente y líder de Venevisión Canal 4 de Venezuela. El propio Carlos cuenta esta etapa de su vida así: “El manejo político satisfizo a Gustavo y me dijeron, tanto Gustavo como Ricardo, que me quedara unos meses más y que me vaya metiendo a fondo en toda la operación diaria de Venevisión. Así lo hice. En aquel momento RCTV había lanzado la novela Por estas calles y estaban encima de nosotros. Comenzando el año 93, Gustavo me propone que me quedara otro año o dos más manejando Venevisión completamente. La verdad es que siempre he sido una persona de retos. Fue una discusión familiar muy grande, el proyecto iba contra el deseo de Claudia mi esposa, pero no contra su voluntad. Finalmente acepté y Gustavo me nombró presidente de Venevisión. Yo mismo le pedí inclusive ese título porque pensaba que era la mejor forma de manejar un canal, que hubiera una sola cabeza, un líder. Eso evita las confusiones, el título era importante. Lo primero que hice fue hacer cambios drásticos en la programación, en la administración y en la forma de gerenciar. Más o menos a mediados de años, logramos superar a RCTV, y desde ese momento hasta muchos años después, Venevisión estuvo siempre por encima de RCTV. Inclusive logramos durante varios años no perder ni un solo cuarto de hora. En 1995, 1996, 1997 y 1998, de los 100 programas más vistos, 95 eran nuestros. De los 7 años que manejé el canal, tuvimos 3 duplicando a RCTV y en algunos meses los triplicábamos en ratings. Además mi época coincidió con el inicio de la medición electrónica en Venezuela a través de AGB, finalizando con el cuadernillo, el coincidental, la llamada telefónica. La medición electrónica fue mucho más científica y por consiguiente más confiable. Igualmente logramos ganancias récord y tuvimos una relación en ventas Ebitda por encima del 40% que es mucho más allá de lo máximo que uno le puede pedir a un canal. Yo diría que la mayor época de satisfacción personal fueron esos años que manejé Venevisión como presidente. También fueron los años más complicados en mi relación familiar básicamente por el poco tiempo que le podía dedicar a mi familia. Aunque tengo una mujer fuera de serie que me acompaña en todo, sufrimos la distancia. En esa época yo vivía en la propia Venevisión y mi esposa en nuestra casa en Miami. Muchas temporadas me acompañaba viviendo también conmigo en Venevisión. Creo que para una esposa no es tan agradable, sin embargo lo hizo muy bien y me apoyó bastante. Gracias a ella y al sacrificio que también hicieron mis hijos pude estar casi 7 años con un ritmo en el que yo me iba los domingos en la tarde de mi casa en Miami y volvía los sábados al mediodía. Lograba dormir una sola noche en Miami. Gracias a ese sacrificio logré tener esa gran satisfacción profesional de haber sido presidente de Venevisión con los resultados financieros y de audiencia que tuvimos”. Actualmente Bardasano trabaja al más alto nivel de la corporación y como siempre al servicio de la empresa y de su jefe Gustavo Cisneros. Es uno de los ejecutivos más respetados y queridos en la industria y su trayectoria de 40 años de labor ininterrumpida es digna de admiración e inspiración. Tal cual como él recibió de su padre aquella pasión por PepsiCola que le corría por la sangre, los hijos de Carlos, Carlos Ricardo, actualmente ejecutivo de Univisión, y Carole, en FremantleMedia, percibieron a la TV que circula por las venas de Carlos Bardasano, y esa es su gran satisfacción y orgullo personal. Richard Izarra Saludo de Gustavo Cisneros Me complace y enorgullece felicitar a Carlos Bardasano en estos cuarenta años de destacada e ininterrumpida labor y dedicación dentro de nuestra Organización, los cuales no sólo han contribuido al progreso y éxito de nuestras empresas, sino que también han tenido un impacto significativo en la industria de la comunicación y el entretenimiento. Gustavo Cisneros Chairman
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