En LA Screenings 2026 Caracol Televisión presenta La mujer prohibida como una de sus principales apuesta de este mercado
Lisette Osorio, VP de Negocios Internacionales de la compañía, explicó que la producción, que combina melodrama, política y música, en línea con la estrategia de la compañía de posicionar historias locales con alcance internacional.
Con una narrativa centrada en emociones universales como la traición y el deseo, el proyecto busca conectar con audiencias globales desde un enfoque contemporáneo.
-¿Qué hizo que La mujer prohibida encabezará los Screenings?
Lisette Osorio: La mujer prohibida ingresa como novedad a nuestro catálogo y hemos elegido los LA Screenings como ventana para presentarlo por primera vez al mercado internacional. Es un proyecto que reúne muy bien lo que hoy estamos buscando como compañía: una historia emocionalmente potente, con un conflicto central claro, pero contada desde un ángulo contemporáneo.
La serie sigue a Karen Arbeláez (Valerie Domínguez), una mujer atrapada entre el poder y el amor, que tras casarse con un ambicioso político y futuro presidente, se enamora de un joven cantante, desatando una cadena de decisiones que ponen en riesgo su libertad, su familia y su identidad. En paralelo, una historia de venganza familiar profundiza el conflicto y eleva la tensión dramática.

Lisette Osorio, VP de Negocios Internacionales de Caracol Televisión
-¿Qué elementos de la historia consideran más exportables para audiencias globales?
LO: Es una historia que viaja fácil porque trabaja sobre emociones muy universales: el amor prohibido, la traición, el poder y las decisiones difíciles. Contamos con una protagonista femenina fuerte, interpretada por Valerie Domínguez, que conecta muy bien con las audiencias actuales. Ella se encuentra acompañada por un elenco conformado por David Palacio, Rodrigo Candamil y Angélica Blandón.
Tiene un componente musical que la hace más atractiva comercialmente y acerca la historia a audiencias más amplias. A eso se suma un contexto que mezcla política, familia y ambición, que hoy es muy relevante en distintos mercados. Sentimos que representa muy bien la evolución de nuestro portafolio: historias locales con ambición global.
-¿Cuál es el diferencial competitivo de La mujer prohibida?
LO: Lo más interesante del proyecto es cómo combina distintos mundos sin perder coherencia: tiene romance, poder, música, y todo convive de forma orgánica.
Por otro lado, hay un antagonista muy fuerte y una protagonista compleja, lo que eleva el nivel dramático. Eso nos permite posicionarla de diferentes maneras según el mercado, ya sea como un melodrama premium o como un drama contemporáneo con un valor adicional en la música.

La mujer prohibida mezcla melodrama, política y música
-¿Se acoge a las tendencias actuales del mercado o busca arriesgar?
LO: Creo que logra un buen equilibrio. Por un lado, se alinea con tendencias claras como las historias lideradas por mujeres y las narrativas más emocionales y multicapa.
Pero al mismo tiempo se permite tomar riesgos, especialmente en la mezcla de géneros y en un tono un poco más sofisticado dentro del melodrama. Eso la hace competitiva, pero también distinta.
-¿Cómo encaja en la estrategia de expansión internacional de Caracol?
LO: Constituye el tipo de contenido con el que queremos seguir creciendo internacionalmente: historias con identidad local, pero con una lectura global clara.
Es un proyecto que no solo funciona para distribución, sino que también tiene potencial para adaptaciones, y expansión a distintos formatos de distribución, que es hacia donde estamos llevando la estrategia.
