Diego Kargauer, de Polar Star, nutre su catálogo en cada viaje a un mercado o festival de cine. Recientemente, en Berlin, han encontrado Popeye, the slayer man, una versión de terror de la historia del marinero que se hacía super fuerte a punta de espinacas. “Hay personajes clásicos cuyos derechos son de dominio público que ya están empezado a hacer versiones de terror como esta de Popeye y están funcionando muy bien”.
El distribuidor de películas sigue valorando la asistencia a mercados como LA Screenings para encontrar pelíuclas que no son de los grandes estudios y también ayudan a alimentar la cadena de ventanas en Latinoamérica.
En Polar Star están comprando para tanto para paltaformas como para canales de TV paga y theatrical en algunos territorios. Terror, acción, casting de Hollywood, dramas familiares. Todo entra en la búsqueda para el público de la región.
Para Kargauer, el cine está reducuendo su ventana de exclusividad, acelerando el paso de los títulos a otras pantallas. Lo mismo sucede para la TV abierta también es cada vez más chica para películas independientes. “El negocio está pero hay que insistir en acuerdos con majors“









