En el marco de LA Screenings, Ernesto Ramírez, director adjunto de Comarex, compartió las novedades de su catálogo, destacando el regreso de Canal Once de México a la producción de ficción y la adaptación mexicana de un éxito chileno por parte de Televisa. Además, analizó el fenómeno de los dramas coreanos y planteó una visión crítica sobre la rentabilidad de los contenidos verticales para productores independientes.
REGRESO DE CANAL 11 A LA FICCIÓN
Comarex, que mantiene una relación de más de una década con Canal Once de México, anunció que la señal está retomando con fuerza su actividad productora. “Tuvieron un momento de pausa por temas presupuestales y cambios de gobierno, pero están reactivando la producción. Vienen programas de cocina y vuelven a retomar las ficciones”, explicó Ernesto Ramírez.
Explicó que están mostrando el catálogo de Canal 11, pero que trabajan en programas de cocina, y se plantean el regreso a la ficción.
LA REINA DE FRANKLIN VERSIÓN MEXICANA
Por otro lado, la alianza con Canal 13 de Chile sigue rindiendo frutos en el área de formatos. Ramírez confirmó que Televisa ya se encuentra en el proceso de adaptar La reina de Franklin. “Las historias de Chile siempre tienen un twist sobre la historia clásica. La reina de Franklin sucede en un barrio icónico de Chile y la idea es trasladar esa esencia a un barrio de México”, señaló.
EL FENÓMENO COREANO
Analizando las tendencias globales, Ramírez comparó el éxito de los dramas coreanos con el de las producciones turcas. Según el ejecutivo, la clave reside en su narrativa tradicional: “Son historias mucho más ‘rosas’. Sabes quién es el bueno, quién es el malo y quién sufre. A la gente le gusta tener esos conflictos solucionados sin personajes tan complejos”.
Agregó que la competencia hoy no tiene fronteras gracias a plataformas como Netflix: “Un buen contenido la gente lo ve, ya sea coreano o español. El mundo se volvió más pequeño y el reto es que ahora el contenido coreano, que antes se daba casi gratis para expansión cultural, finalmente está cobrando su valor real en el mercado”.
EL DILEMA DE LOS CONTENIDOS VERTICALES
Sobre la tendencia de las series en formato vertical, Ramírez se mostró cauteloso respecto a su monetización para los productores independientes. Destacó la enorme brecha en los costos de producción: “Escuchas números que van desde los US$30 mil hasta los US$200 mil por una serie de 60 episodios de minuto y medio”.
Para el ejecutivo de Comarex, el problema principal es el retorno de inversión (ROI). “¿Cómo lo vas a amortizar si te vas con un modelo de revenue share en una plataforma existente? Para una televisora que ya tiene la infraestructura (below the line) puede complementar su oferta digital, pero para un independiente es un riesgo alto. El chiste aquí es el volumen y tener una estrategia de marketing muy sólida detrás”, concluyó.







