Aliana González | 11 de junio de 2026
Se vislumbra un buen momento para México con el EFICA
La reciente implementación del Estímulo Fiscal a la Producción Cinematográfica y Audiovisual (EFICA) marca un hito en la política audiovisual de México para 2026. Con la publicación de su decreto en febrero y de sus lineamientos operativos a finales de marzo, el gobierno mexicano busca consolidar al país como un hub de producción internacional.
Tal como afirmó a PRODU Daniela Alatorre, directora de Imcine, el objetivo de EFICA es atraer a las grandes producciones audiovisuales que estaban eligiendo un destino distinto a México. “El EFICA tiene una naturaleza que busca que producciones mexicanas que se estaban yendo fuera de México para filmar se queden. Estamos hablando de proyectos de hasta 40 millones de pesos (US$2.31 millones). Es decir, las películas con presupuestos altos pero no desmesurados. En el caso de las series (el monto es por capítulo), tanto las de ficción como las de animación, también aplica. Estamos yendo por series premium“, explicó.
Para proyectos de menor presupuesto, existen otros incentivos, como el Eficine. Se trata de un incentivo que se fortaleció y contempla hasta 25 MDP (US$1.44 millones) para el rubro de producción y hasta 3 MDP (US$173,210) para el de distribución.
Explicó Alatorre que en una primera etapa de este nuevo estímulo, necesitan enfocarse en grandes producciones. Ello, porque se necesita reactivar la industria en términos de derrama y de generación de empleos. Además, que ayuden a descetralizar la producción y generar mayor especialización. “Se trata de un tema estratégico que coincide mucho con el plan México. Buscamos mayor desarrollo económico, pero fortaleciendo nuestro sector. Por ello, hablamos de un 70% de proveeduría, con criterios hacia la descentralización y el interés nacional”, explicó.
El mecanismo entra a competir en un panorama global dominado por agresivos cash rebates. La propuesta plantea tanto oportunidades únicas para las plataformas de streaming como desafíos estructurales para atraer megaproducciones. Aún faltan por publicar los lineamientos del Comité Técnico. Esto permitirá entender al detalle el alcance del EFICA. Imcine ha estado divulgando las ventajas del EFICA en distintos mercados, como en Los Ángeles.
El impacto económico esperado es considerable. Según datos de Oxford Economics para Canacine, la industria audiovisual ya generaba cerca de 77.000 empleos directos. Además, aportaba 138,7 mil millones de pesos al PIB mexicano. El EFICA tendrá un efecto multiplicador, en el que cada peso invertido genera beneficios extendidos en otros sectores. La política pública busca priorizar, además, la descentralización. Por ello, otorga beneficios a quienes filmen fuera de la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, e incentiva el talento técnico y la diversidad cultural.
Y desde el punto de vista del momento que vive la industria, Mauricio Durán, presidente de Canacine, comentó a PRODU que la decisión fue acertada, porque México estaba dejando de ser competitivo. El reto, explica, es estar preparados para recibir a las producciones que lleguen atraídas por este incentivo. “En comparación con otros países, tenemos una infraestructura mucho más grande. Pero también, de la mano de cualquier plan de incentivos, se tiene que seguir desarrollando capacidades”, explicó. Por ello, la formación debe ser una de las prioridades.
A diferencia de los subsidios directos, el EFICA funciona como un crédito fiscal contra el Impuesto sobre la Renta (ISR). Equivale a un máximo del 30% del gasto realizado en territorio mexicano. Este incentivo tiene un tope máximo de 40 millones de pesos por proyecto. Su límite anual global es de 400 millones de pesos para toda la industria.
Para acceder a él, los proyectos (que incluyen largometrajes, series, animación y procesos de posproducción) deben cumplir con montos mínimos de erogación en el país. Estos son 40 millones de pesos para series o ficción. Además, asegurar que al menos el 70% de la proveeduría sea de origen nacional.
La principal innovación financiera del EFICA es su transferibilidad a título oneroso. Las productoras, una vez que obtienen la Constancia de cumplimiento, pueden transferir este crédito fiscal al 100% a sus proveedores nacionales (fomentando la cadena de valor directo). También pueden transferir hasta el 70% del crédito a otros contribuyentes del ISR ajenos a la industria. Estos pueden adquirirlo por un máximo del 85% de su valor nominal.
La posibilidad de transferirlos y, hasta cierto punto, de comercializarlos constituye un mecanismo sin precedentes en el diseño de estímulos fiscales. Al permitir que el beneficiario original lo transfiera a otros contribuyentes, el crédito se convierte en una herramienta financiera para obtener liquidez inmediata y/o pagar a las proveedurías sin necesidad de esperar a generar utilidades.
Para que el Comité Técnico determine el porcentaje del estímulo fiscal que otorgará a un proyecto (que puede alcanzar el 30%), evalúa el cumplimiento de tres criterios cualitativos principales, además de los requisitos básicos de proveeduría y presupuesto.
Además de estos tres criterios evaluativos, los lineamientos estipulan dos criterios base que conforman los parámetros de elegibilidad obligatorios: el criterio de proveeduría y el presupuestal. El de proveeduría busca garantizar que al menos el 70% de los proveedores sean residentes del territorio nacional. El criterio presupuestal requiere identificar correctamente y documentar los gastos elegibles directos e indirectos.
El EFICA representa una oportunidad dorada para plataformas como Netflix, Amazon Prime y ViX, que ya tienen una fuerte base de producción en México.
El decreto permite transferir el crédito fiscal a plataformas de streaming que participen en la producción o distribución de un proyecto. A diferencia de los contribuyentes ajenos a la industria —cuyo límite de adquisición del crédito está topado al 15% de su utilidad fiscal—, las plataformas digitales no tienen un límite equivalente en la ley, lo que les permite reducir significativamente su carga tributaria mientras capitalizan las utilidades de las obras generadas.
Fundar emitió una serie de recomendaciones dirigidas al Comité Técnico para la redacción de los lineamientos operativos del estímulo fiscal, con el objetivo de asegurar que este instrumento beneficie de manera efectiva a la cadena productiva en México.
Hay que esperar los lineamientos operativos del Comité Técnico, para entender todas las variables del EFICA. Se trata de un primer paso, que además, permitirá combinar incentivos locales, como los cash rebate de Jalisco y Morelos. “Hay aún mucho que ajustar, y se irá haciendo sobre la marcha a partir de las necesidades que se van a requerir para que este incentivo pueda usarse como es debido. Hay que esperar las reglas de operación”, comentó Mauricio Durán, de Canacine.
Además, ir mejorando los cash rebate locales. En el caso de Jalisco, es importante que exista certeza y garantías de que se va a recibir.
El EFICA dota a México en 2026 de una herramienta financiera sofisticada y muy necesaria que fortalecerá a las casas productoras nacionales y a las plataformas de streaming, obligando a profesionalizar la trazabilidad contable y fiscal de los rodajes. Si bien el país no entra a la “guerra” directa de los cash rebates ilimitados, su combinación de infraestructura, talento de clase mundial, costos competitivos y este nuevo alivio fiscal, mantienen a México como un competidor indispensable en la región latinoamericana y global.