La oferta que Fremantle lleva a LA Screenings está integrada por:
–Sullivan’s Crossing (3 temporadas, cada una de 10×60’), producida por Reel World Management, CTV Canadá y Fremantle
–Daddy Issues (2 temporadas, cada una de 6×30’), producida por Fudge Park
–Sandokan (8×60), producida por Lux Vide y RAI (Italia)
–Homicide: Life on the Streets (122×60’), producida por Bailtimore Pictures
–Iris (8×60), producida por Fremantle y Sky Studios
–Little Disasters (6×60), producida por Roughcut TV.
Para Sheila Aguirre, VP ejecutiva de Coproducción y Distribución de Fremantle Internacional, cada uno de estos títulos se destaca por su singularidad, “pero todos comparten temas universales, elencos reconocidos y, en su mayoría, son series con varias temporadas, lo que las hace rentables, ya que el volumen permite a las plataformas optimizar sus presupuestos de mercadeo durante períodos más prolongados con un fuerte impacto”.
Sullivan’s Crossing ha sido uno de los mayores éxitos de Fremantle a nivel global. Creada por el mismo equipo detrás de Virgin River, una de las series más vistas de la historia de Netflix, la tercera temporada acaba de estrenarse en Canadá por CTV, en Australia por STAN, y pronto se lanzará en The CW en EE. UU. “Es un poderoso melodrama, del tipo que encanta al público latino, con un elenco estelar que incluye a Scott Patterson (Gilmore Girls), Chad Michael Murray (One Tree Hill, Gilmore Girls, Dawson’s Creek) y Morgan Kohan (When Hope Calls)”, comentó Aguirre.
Sandokan, basada en la legendaria historia del mismo nombre, mezcla aventura, romance y escenarios exóticos, ofreciendo una escapada emocionante. “Sus temas —la lucha contra la opresión, la búsqueda de justicia, el amor— son atemporales y resuenan con la audiencia latina. El popular actor turco Can Yaman, muy conocido en el mundo hispano, interpreta al carismático pirata Sandokan. La serie también cuenta con John Hannah (Cuatro bodas y un funeral), Ed Westwick (Gossip Girl) y Alanah Bloor (Waves)”, mencionó.
Daddy Issues es una comedia divertida y conmovedora con Aimee Lou Wood (The White Lotus, Sex Education) y David Morrissey (The Walking Dead), que explora la relación entre padres e hijas, abordando temas como la sanación y el poder de las conversaciones personales y honestas.
Homicide: Life on the Street es una serie icónica de crímenes procedimentales de los años 90, que es considerada una de las mejores series dramáticas de todos los tiempos y ganadora de múltiples premios. Fue concebida por David Simon, periodista del Baltimore Sun, quien documentó su experiencia siguiendo a una unidad de homicidios de la policía de Baltimore. La serie cuenta con 122 episodios y se le atribuye una fuerte influencia en dramas como The Wire, Law & Order, CSI, Breaking Bad, entre otros.
“A la audiencia latinoamericana le encantan la acción y la aventura. Iris cumple con todas esas expectativas. Esta serie de ocho episodios es un thriller lleno de persecuciones protagonizado por Niamh Algar (Mary & George), quien interpreta a una genia enigmática que roba un código potencialmente revolucionario de un carismático empresario interpretado por Tom Hollander (The White Lotus) y se da a la fuga”, describe Aguirre.
En cuanto a Little Disasters, protagonizada por Diane Kruger (Bastardos sin gloria), es un thriller psicológico en el que las relaciones se ven repentinamente destrozadas por secretos, engaños y un incidente impactante donde nada es lo que parece.
TENDENCIAS EN FICCIÓN
Aguirre comentó que entre las tendencias que observan en el espacio de ficción en América Latina, están “una fuerte demanda por melodramas, contenido escapista, series procedimentales y relatos inspirados en novelas exitosas o hechos reales. Estos formatos siguen teniendo gran resonancia tanto a nivel local como internacional”.
Añadió que el volumen se ha vuelto cada vez más importante. “Las plataformas buscan estrategias escalables que les permitan optimizar sus presupuestos de mercadeo en varios títulos en lugar de apostar todo a una sola producción. Como resultado, crece el interés por catálogos de producción robusta y constante, con contenido promocionable y de amplio atractivo”, señaló.
Con respecto a FAST y AVOD, Aguirre comenta que desde un principio se dieron cuenta del potencial de estos modelos, que “permiten una monetización continua al aprovechar el valor latente de nuestro catálogo, revitalizando contenido que de otro modo quedaría en desuso y transformando nuestra biblioteca en flujos de ingresos diversificados y recurrentes”.
Destacó que tanto en América Latina como en el mercado hispano de EE. UU., la audiencia muestra un fuerte compromiso, y ya han comenzado a ver un crecimiento alentador en ingresos.
“De cara al futuro, creemos que dominarán los modelos híbridos de monetización, con plataformas que combinen cada vez más los niveles SVOD y AVOD, algo que ya se está viendo en el mercado. FAST es especialmente adecuado para contenido de nicho, nostálgico o de consumo relajado por géneros específicos, mientras que AVOD funciona como una puerta de entrada eficaz para nuevas audiencias y una estrategia clave para expandirse en mercados internacionales”, finalizó.












