Brazilian Content está en Mipcom con una sólida delegación con el objetivo de consolidar alianzas estratégicas y fomentar coproducciones internacionales. Con una comitiva integrada por 34 ejecutivos y 26 empresas productoras independientes, el audiovisual brasileño ofrece un catálogo diverso que abarca animación, documentales y ficción, microdramas verticales para plataformas digitales.
Lucas Soussumi, gerente ejecutivo de Brazilian Content, destacó la madurez de la delegación presente en el evento. “Tener empresas en diferentes etapas de desarrollo posiciona a Brasil como una solución integral para diversas necesidades del mercado internacional. Hay plataformas que buscan contenidos premium de ficción y otras que requieren formatos verticales, donde contamos con productoras que superan los 2.000 millones de reproducciones. Brasil es un socio potencial para cualquier pantalla, garantizando siempre alta calidad”, afirmó Soussumi.
Respecto al balance comercial del año, el ejecutivo señaló que las proyecciones de las empresas nucleadas en el programa son sumamente positivas, ya que estiman superar los US$ 120 millones en oportunidades de negocios generadas y cerradas a lo largo de este año en los distintos mercados internacionales a los que hemos asistido con más de 200 delegados”, detalló Sousa.
ACUERDOS BILATERALES
Por su parte, Mauro Garcia, presidente ejecutivo de Brasil Audiovisual Independiente (BRAVI), enfatizó la importancia de la política sectorial y la diplomacia audiovisual para fortalecer la presencia de las productoras locales en el exterior. Resaltó que la expansión hacia mercados internacionales es una necesidad estratégica para el crecimiento sostenido del sector.
“En este momento, la actuación fuera del mercado interno es fundamental para el desarrollo de la industria. Vivir exclusivamente del mercado local es incierto, por lo que ampliar las fronteras y generar alianzas bilaterales es prioritario”, sostuvo Garcia.
Explicó que BRAVI y Brazilian Content trabajan en estrecha colaboración con asociaciones internacionales como PACT (Reino Unido) y APIT (Portugal) para perfeccionar y ampliar los marcos normativos de coproducción.
“Los acuerdos de coproducción no solo permiten optimizar y estructurar el financiamiento de los proyectos, sino que también presionan de manera positiva a los organismos públicos para abrir líneas de fomento bilaterales. Recientemente logramos ampliar el acuerdo con Francia para que abarque todo el universo audiovisual y no solo el cine”, indicó.
En la misma línea, Soussumi remarcó que la estrategia de internacionalización apunta a explorar socios estratégicos más allá de los mercados tradicionales de Norteamérica y Europa.
“Estamos mirando con mucha atención hacia los países del bloque BRICS —como China, India, Rusia y Sudáfrica— para diversificar nuestra agenda de negocios y construir alianzas con socios no tan tradicionales”, explicó .
Un punto clave señalado por Garcia es la necesidad de consolidar una Film Commission a nivel nacional en Brasil para competir en igualdad de condiciones con otros mercados globales. Aunque existen iniciativas consolidadas a nivel municipal y estatal —como Spcine en São Paulo—, la falta de un organismo centralizado restringe la competitividad frente a países como España, Colombia o Portugal.











