Red Uno de Bolivia ha reactivado su músculo deportivo con una estrategia editorial y de programación que combina televisión abierta, digital y despliegue internacional, en el contexto del repechaje que disputará la selección boliviana en México este jueves 26 de marzo y de cara al Mundial.
La cadena ya cuenta con un equipo en México para dar seguimiento cercano a la selección. “Tenemos ahora mismo un equipo que está en México, que está haciendo la cobertura, está haciendo todo el seguimiento a la selección, va a estar en los partidos”, explicó Liliana Castillo, jefa de Programación y Emisión de Red Uno.
Mauricio Caballero, Pablo Bustillo y Gustavo Fuss serán los comentaristas y narradores de los partidos. Red Uno comparte derechos con Unitel Bolivia para transmitir 40 partidos en TV abierta.

Los presentadores de las emisiones deportivas de Red Uno cubrirán el repechaje y el Mundial
Este despliegue forma parte de una estrategia más amplia que busca reinstalar el contenido deportivo como eje de programación. A finales de 2025 regresó su histórico espacio Super Deportivo, que había salido del aire y ahora vuelve con presencia en Santa Cruz y La Paz y una edición nacional los domingos en horario estelar.
A esta apuesta se suma el lanzamiento del microformato Goles eternos, estrenado el 16 de marzo, que revive momentos icónicos de los mundiales en piezas de entre minuto y medio y tres minutos. El contenido tiene doble ventana: televisión y digital. “Es una manera de ir calentando pantalla hacia el Mundial”, señaló Castillo .
La estrategia también responde a una lógica comercial. El canal ya trabaja con marcas asociadas para desarrollar activaciones vinculadas al fútbol, incluyendo posibles fan zones si Bolivia logra clasificar. “Todo dependerá de si pasa Bolivia… se pueden armar espacios públicos para que la gente vea los partidos”, afirmó.
El deporte también será uno de los pilares del nuevo canal de streaming que Red Uno lanzará en abril, con el programa Minuto a minuto, pensado para una audiencia joven y con un tono más distendido. La eventual clasificación al Mundial —que Bolivia no alcanza desde 1994— marcaría un punto de inflexión en la magnitud de la cobertura. “Imagínate la emoción que sería… eso va a implicar mucho más desde nuestro lado en el tipo de cobertura”.






