En el marco de un encuentro estratégico para la industria de medios, Raymundo Barros, presidente del Foro Brasileño de TV Digital Terrestre (SBTVD) y CTO de Globo, destacó la importancia de la colaboración entre radiodifusores, el Ministerio de Comunicaciones y la Anatel para la implementación de la TV 3.0 en Brasil. Según Barros, este nuevo estándar representa un salto histórico que redefine la televisión abierta al integrarla completamente en la economía digital, sin renunciar a sus atributos fundamentales como la gratuidad, la universalidad y la calidad de contenido.
Barros hizo un recorrido por la evolución de la TV en Brasil, recordando hitos como la llegada de la televisión a color en los años 70 y el lanzamiento de la TV digital en 2007, un año clave también para la irrupción global de plataformas como YouTube, Netflix y el iPhone. “Ese año fue decisivo para la transformación del consumo de medios”, subrayó, destacando que, aunque la industria digital avanzó a pasos agigantados, la televisión abierta continúa siendo el principal medio de comunicación en los hogares brasileños.
Según datos de Kantar Ibope, la TV abierta sigue representando cerca del 60% del tiempo total de consumo de medios en Brasil, incluso con el crecimiento del video online. Este fenómeno es posible, explicó Barros, gracias a la resiliencia del modelo de TV abierta y a la fortaleza del contenido local. Sin embargo, advirtió que para mantener su relevancia, el ecosistema debe adaptarse a la lógica del mercado digital y atraer nuevas fuentes de ingresos.
La TV 3.0 permitirá, por primera vez, integrar de forma fluida la transmisión por aire con el acceso por internet. Esta convergencia habilita experiencias interactivas, personalización de contenidos, segmentación geográfica de la publicidad y la implementación de modelos como el publicidad direccionada, fundamentales para competir con gigantes como YouTube o TikTok, que ya concentran gran parte de la inversión en publicidad digital.
Barros subrayó que uno de los grandes objetivos del nuevo modelo es recuperar a los pequeños y medianos anunciantes, que en los últimos años migraron a plataformas digitales por cuestiones de costo y segmentación. “Con TV 3.0 volvemos a ser competitivos para este segmento, ofreciendo contenido premium con publicidad dirigida y mayor control del rendimiento”, afirmó.
Otro punto relevante es la posibilidad de transformar el consumo de TV en una experiencia logueda, en la que el usuario se identifica y permite a las emisoras conocer mejor sus preferencias. “Con eso, construimos inteligencia de consumo, generamos nuevas oportunidades de monetización e incluso entramos en la economía de la transacción”, añadió, refiriéndose a la integración con plataformas de e-commerce y retail media.
La nueva arquitectura tecnológica también introduce el concepto de CDN broadcast y CDN broadband: una para garantizar alta escala y cobertura, y otra para ofrecer personalización. Esta estructura mixta permite, por ejemplo, entregar simultáneamente un capítulo final de novela a 50 millones de personas y una campaña publicitaria segmentada a nivel municipal.
Finalmente, Barros hizo un llamado a la industria a unirse en torno a esta transformación. “No se trata de desarrollar productos digitales aislados, sino de posicionar la TV abierta como una protagonista dentro del ecosistema digital brasileño. La TV 3.0 es la oportunidad de redefinir nuestro papel en un mercado que cambia velozmente y donde la atención ya no es suficiente: necesitamos también transacción”, concluyó.





