En un movimiento estratégico de alto impacto para la industria audiovisual, Thomas Riedel, fundador y propietario de Riedel Communications, anunció la adquisición de ARRI, fabricante premium con sede en Munich especializado en tecnología de cámaras e iluminación para cine y entretenimiento en vivo.
La operación, considerada la mayor adquisición en la trayectoria de Riedel, se concretó tras un proceso competitivo internacional, en el que fue seleccionado su plan estratégico orientado a dar continuidad y proyección de largo plazo a la histórica compañía alemana.




