Jhon Jaimes

FIAP Awards: ¿Por qué son tan importantes las premiaciones?
23 de agosto de 2022

Tenía solo tres meses trabajando como practicante cuando escuché a mi director creativo decir: Esta mañana quise pagar el mercado con dos estatuillas de oro y no me las recibieron, una frase que definitivamente me partió la cabeza en dos.

¿Me encontraba en el lugar a dónde van a morir las ideas? De entrada les confieso que no. Sin embargo, esa pataleta de niño me hizo reflexionar acerca del verdadero valor detrás de un premio. También me permitió ver con el tiempo el poder transformador que se esconde detrás de un metal.

¿Qué tan importantes son los premios en general?

Abandonando por completo mi interés como creativo, podríamos decir que los premios son el punto de concentración que nos une como industria. Existen varias razones para hacer presencia en el gran coliseo romano de las ideas y las resumo en tres puntos clave.

1. Se convierten en un segundo motor a bordo para las marcas
Imaginemos estar en la fila del cajero mientras vemos a una persona con su smartphone sorprendida por ver a una chica en un tablón en medio del mar. Como hacemos parte del medio, reconocemos rápidamente que se trata del caso de Ogilvy Honduras llamado “Morning After Island”.

Gracias a la viralidad, las buenas ideas vuelven a nosotros convertidas en un TikTok o en Instagram Stories. Y es precisamente aquí donde la lluvia de galardones aporta ese free press adicional, valioso para las marcas. Algo que en definitiva se convierte en una ganancia para las agencias y los profesionales detrás de cada estrategia. (PD: si todavía no conocen el caso vayan a verlo).

2. Son mucho más que un concurso de belleza
Si hay algo de lo cual carecen las agencias, consultoras y demás es de belleza (esto no lo hablo desde el sentido estético). La verdad es que no hay nada bonito en descubrir cómo se teje el entramado de tácticas en una planeación, además del sudor y la sangre que conlleva producirla.

El resultado de todo esto supera a la dirección de arte, los videocasos de un minuto, y los elogios de novias y esposos. Si a un buen concepto lo acompañan métricas como alcance, conversión, tráfico (y todas las que sabemos), entonces estamos hablando de una idea redonda con el potencial de ser premiada. Son esos raros unicornios que suelen trascender los festivales y se quedan para siempre en la retina de las personas de la calle.

3. Vemos en pañales a los nuevos Agullas, Baccettis, Mercados y Raposos
En la industria, como en cualquier otro ramo, los mentores son la quintaesencia de la publicidad misma. Ellos se alimentan de trofeos y trabajan inspirando a su equipo para conseguirlos. En consecuencia, tenemos un ciclo casi perfecto que se renueva cuando los más jóvenes se encuentran de frente con ideas poderosas, las cuales se encargarán de retar más tarde a través de su propio trabajo.

Para finalizar, este también es un llamado a todo el talento en proceso de formación. Más allá de pensar en los premios como las gemas del infinito, es una invitación a trascender el hecho de coleccionar metales por el solo hecho de tenerlos.

Por ejemplo, cuando tengan la oportunidad de ser participantes en los FIAP Awards (próximos a celebrarse), o de cualquier otro festival, recuerden que el ciclo de una idea no acaba con subir al podio. Cuiden de ellas, acompañen su crecimiento y pronto recibirán el mejor premio de todos: escuchar desprevenidamente a una persona en la calle tarareando la última campaña de su autoría.

Autor:
Jhon Jaimes
Full Stack Copywriter, blogger y amante de la escritura creativa. Estratega con una idea fija: impulsar marcas con las palabras exactas en el momento preciso.
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