Producciones argentinas arrasan con taquilla
31 de julio de 1997

Confirmando que 1997 es el mejor de los últimos cinco años para el cine argentino, los tres últimos estrenos locales acapararon en buena medida la atención del público no sólo en la capital y zonas suburbanas sin también en el interior del país. Primero fue el turno de La Furia. La película protagonizada por el cantante Diego Torres, de mucha popularidad en toda Hispanoamérica, sorprendió llevándose en su primer fin de semana en cartelera (del jueves 5 al domingo 8 de junio) a 92.886 espectadores en todo el país, y casi duplica esa cifra sumando tres dias más, al alcanzar una impresionante cifra de 176.951 entradas vendidas. El filme es un thriller, en cuya trama el hijo de un juez de la Nación incorruptible es falsamente acusado de contrabandear droga hacia Paraguay, por lo que lo encarcelan. A las dos semanas se estrenó Comodines, con Adrián Suar y Carlos Andrés Calvo. El filme es un policial, con abundante acción, en la que dos agentes de la policía deben desenmascarar a un infiltrado en la fuerza, quien trabaja para los narcotraficantes. El filme fue visto por 172.661 espectadores del jueves 19 al domingo 22 de junio, en salas de todo el país, y por casi 300.000 personas en sus primeros siete días en las pantallas de los cines argentinos: vendió 295.306 entradas. A poco de iniciarse las vacaciones de invierno en los colegios de los niños, Dibu, la película, basada en una exitosa serie de televisión, en la que interactúan actores con dibujos animados, se estrenó con un éxito auspicioso. La vieron 95.411 personas en su primer fin de semana (del jueves 10 al domingo 13 de julio) y 196.890 en los primeros siete.
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