
Entre padre e hijo se rodó durante cuatro semanas y utilizó diferentes espacios dentro de una misma locación
Uno de los experimentos de Netflix en 2026 fue lanzar series cortas, hechas en Latinoamérica. Tienen la velocidad del microdrama vertical, pero en formato horizontal, con la misma calidad de cualquiera de sus otros proyectos. El primero de estos fue Entre padre e hijo, serie producida por TIS en México, compuesta por 20 episodios de 10 minutos cada uno.
El experimento dio resultado y la microserie estuvo entre lo más visto de Netflix en mayo de 2026. Ángela Suárez, VP de Originales de TIS, explica que el equipo partió de una historia con elementos reconocibles del melodrama, pero tuvo que ajustar su construcción narrativa a la duración y al ritmo propios de una microserie.
Entre padre e hijo sigue a Bárbara (Pamela Almanza), una abogada exitosa cuyo mundo cambia cuando visita la hacienda familiar de su prometido Álvaro (Erick Elías), donde conoce al hijo de él, Iker (Graco Sendel). En ese lugar queda involucrada en una red de secretos, traiciones y relaciones prohibidas que la llevan a un triángulo amoroso y a una serie de mentiras que ponen en riesgo su vida y sus vínculos.
Fue escrita por Pablo Illanes y Paula Parra, con la dirección de Fernando Urdapilleta, y la producción ejecutiva de Ximena Cantuarias, Samuel Duque Duque, Ángela Suárez y María Fernanda Henao.
La duración de Entre padre e hijo modificó la manera de distribuir los acontecimientos dentro de la historia. Ángela Suárez explica que la diferencia entre una telenovela, una serie tradicional y una microserie está, entre otros aspectos, en el tiempo que necesita cada situación para desarrollarse y resolverse:
“En una telenovela una situación ocurría en tres capítulos. En una serie tradicional, ocurre en medio capítulo. En una microserie se resuelve en una sola escena. ‘Sorpresa’ es la palabra clave. La rapidez de los acontecimientos impide que el espectador se vaya porque la adrenalina lo obliga a ver qué sigue”.
El guion maneja los ingredientes de thriller, erotismo y melodrama que Pablo Illanes ha tenido en series como Perfil falso, pero los distribuye dentro de una estructura de episodios cortos.
“Pablo fue encontrando la forma de enganchar permanentemente, para que no se pueda soltar. Yo lo asemejaría a un tejido de croché, donde va enlazando una agujeta con otra, una agujeta con otra”, explicó la VP de TIS sobre el trabajo del guionista.

Entre padre e hijo es protagonizada por Graco Sendel, Pamela Almanza y Erick Elías
Para TIS, el desarrollo del proyecto significó trabajar con una forma de producción distinta a la de los formatos tradicionales de ficción. Una estructura definida desde el guion.
Entre padre e hijo se rodó durante cuatro semanas y utilizó diferentes espacios dentro de una misma locación. Bárbara, la protagonista, llega a la hacienda familiar de su prometido y allí queda involucrada en una serie de situaciones que transforman su relación con quienes la rodean.
Esta decisión permitió concentrar parte del rodaje y organizar el proyecto alrededor de las necesidades específicas de la microserie. “Se puede hacer el diseño de producción para generar la eficiencia según el formato”, sostiene Suárez.
Más allá de la historia y su diseño de producción, Entre padre e hijo deja para TIS un proceso de trabajo alrededor de un formato que está en tendencia, como el de las microserie. Fue un ejercicio de adaptación de las herramientas de producción y narrativa, que puede marcar el camino de futuros proyectos.
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viernes, 25 de septiembre de 2026 |
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