TELEVISIÓN

Entre padre e hijo: el experimento en microseries de TIS y Netflix que triunfa en el Top 10

Aliana González | 22 de mayo de 2026

Entre padre e hijo: un experimento en creación de un microdrama en formato horizontal.

Ángela Suárez, VP de Desarrollo y Producción TIS, y productora ejecutiva de Entre padre e hijo, la primera microserie horizontal de Netflix, no puede disimular su alegría. En la semana de su estreno la serie está en la posición tres a nivel global en el Top 10 de Netflix (categoría de habla no inglesa). Figura como número uno en 12 países y está dentro del top 10 de 60 países. Cuenta con 5 millones de visualizaciones.

“Se trata de un experimento”, confirma Suárez en entrevista con PRODU. Están innovando en la producción de microseries. No solo por hacerlo en una plataforma de streaming como Netflix, sino por hacerlo en formato horizontal en lugar de vertical. Y la respuesta que está dando la audiencia les indica que ha sido un acierto.

“Teníamos la certeza de que los ingredientes eran ganadores (una historia de pasión, secretos y gran melodrama), pero este proceso requirió un ejercicio de prueba y error muy divertido con el equipo creativo de Netflix para dar con la estructura exacta que generara adicción pura”, dijo Suárez.

Carolina Leconte, VP de Contenido para México y Adquisiciones de Latinoamérica, comentó a PRODU que Netflix siempre busca nuevas formas de conectar con sus miembros, de allí que hayan escogido hacer esta serie. “Con Entre padre e hijo, nos emociona mucho explorar el formato de episodios cortos en horizontal, porque sabemos que la gente quiere elegir cómo y cuándo ver sus contenidos. Seguir probando distintos formatos es la manera que tenemos de enriquecer nuestra oferta de entretenimiento y hacerla más diversa y más cercana que nunca”.

LA CLAVE PARA LA ADICCIÓN

Explicó Suárez que en la estructura existe un conflicto o punto de giro por escena, gracias al trabajo de Pablo Illanes, (su creador) a quien califica como “el rey de la sorpresa”. Esto es clave para lograr que la serie sea adictiva para el espectador. “Otra vez Pablo la está rompiendo. Le está dando el golpe a la estructura. Él fue encontrando la forma de enganchar permanentemente, para que no se pueda soltar. Yo lo asemejaría a un tejido de croché, donde va enlazando una agujeta con otra, una agujeta con otra”, explicó Suárez.

Para Suárez, el secreto radica en la evolución del ritmo: “En una telenovela una situación ocurría en tres capítulos. En una serie tradicional, ocurre en medio capítulo. En una microserie se resuelve en una sola escena. ‘Sorpresa’ es la palabra clave. La rapidez de los acontecimientos impide que el espectador se vaya porque la adrenalina lo obliga a ver qué sigue”.

Es por ello que esta microserie de 20 episodios, con 10 minutos cada uno, reescribe las reglas de juego de la ficción corta en América Latina.

EL ORDEN DE LOS FACTORES SÍ ALTERA EL PRODUCTO

Explicó Suárez que en lugar de recortar un guion ya escrito, diseñaron la historia a partir del presupuesto otorgado al proyecto. Bajo esos parámetros, y con la premisa en mano, decidieron el número de personajes. Escoger una multilocación, como lo fue la hacienda, fue un plus. De esta forma lograron optimizar los recursos y obtener muy elevados valores de producción.

La productora comentó que es lo que están haciendo también con series grandes: partir de parámetros, para escribir -o reescribir- y planear la producción en base a esos parámetros. “Se puede hacer el diseño de producción para generar la eficiencia según el formato”, dijo.

“Un productor responsable no arranca de una historia escrita para luego desglosarla y ver si es viable. Aquí partimos al revés: definimos parámetros muy estrictos antes de escribir”, explicó Suárez.

“¿Y qué ocurre cuando llega un escritor con un argumento bien escrito? Si me gusta muchísimo pero es muy costoso, el rango para hacerla viable es muy corto. Pero si yo le digo al escritor: a partir de esta premisa (un hombre viudo que se enamora de una abogada y que luego se dan cuenta de que hay un misterio detrás, por ejemplo) le digo que la cuente, pero que no se mueva en más de tal cantidad de personajes y tal número de locaciones”, comentó Ángela Suárez.

Entre padre e hijo se filmó en tres o cuatro semanas, usando una hacienda multilocación, por lo que fue más eficiente su producción.

HORIZONTAL Y NO VERTICAL

Explica Suárez que la decisión de que el formato de la microserie fuera horizontal en lugar de vertical fue de Netflix. Explica que se trata totalmente de otro formato. “Nosotros hacemos verticales y ni siquiera las comparo. Es totalmente otro formato. En vertical hay una gran cantidad de limitación de capas, que hacen que narrativamente, no sea igual. En un vertical cuesta mucho más trabajo narrar” comentó.

Por ello, explicó, la serie vertical tiene más diálogos que situaciones visuales. La narrativa, completó, es otra. Y la microserie horizontal se puede consumir de forma portátil. Se puede maratonear. Además, al tener menos minutos en total, cada episodio resulta menos complejo en producción y recursos, que un formato de larga duración.

Comentó que también hubo que replantear el ritmo en el área de posproducción, pues el diseño de audio y la musicalización deben adaptarse al ritmo. “Todo narra: el texto, la cámara, las actuaciones y el diseño sonoro. Si el ritmo visual es vertiginoso, los impactos auditivos deben ser igual de cortos y directos para mantener la tensión emocional”, concluyó Suárez.

¿DE QUÉ TRATA ENTRE PADRE E HIJO?

Entre padre e hijo sigue a Bárbara, una abogada exitosa cuyo mundo se desmorona cuando visita la hacienda familiar de su prometido. Allí, se ve envuelta en una peligrosa y prohibida red de secretos y traiciones. Termina atrapada en un triángulo amoroso y en una espiral de mentiras. Es escrita por Pablo Illanes y Paula Parra, y dirigida por Fernando Urdapilleta, cuenta con la produccipon ejecutiva de Ximena Cantuarias, Samuel Duque Duque, Ángela Suárez y María Fernanda Henao, y las actuaciones de Pamela Almanza, Erick Elías, Graco Sendel, Natalia Plascencia, Ivanna Castro y Paulina Ruiz Menéndez, además de la participación especial de Carmen Delgado.

La otra microserie anunciada por Netflix para Argentina es Carísima, producida por Labhouse en asociación con Olga, que estrenó el pasado 20 de mayo.

Con estos pasos firmes, Entre padre e hijo no solo se consolida como un éxito comercial inmediato, sino como el primer eslabón de una tendencia irreversible: la adaptación de alta factura a los ritmos de consumo de la era digital. La apuesta de TIS y Netflix demuestra que el entretenimiento del futuro no se mide en la duración tradicional de sus bloques, sino en la capacidad milimétrica de sus estructuras para mantener al usuario cautivo, sprint tras sprint.

Diario de Hoy

viernes, 22 de mayo de 2026

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