En el Leadership Summit de MIP Cancun, Fred Black, Research Director para Américas de Ampere Analysis, advirtió que el mercado de streaming en América Latina se acerca a la saturación de suscripciones por hogar, mientras las plataformas ajustan su estrategia: menos producción original, más alianzas, bundles y foco en géneros e IP que ayuden a combatir el churn.
El mensaje que queda claro es que la etapa de expansión acelerada del streaming quedó atrás y el negocio entra en una fase de ajuste fino.
REAVIVAR CONEXIONES Y FOMENTAR NUEVAS
“Este summit es la evolución de un formato que muchos de ustedes ya conocen, pero hoy da un paso hacia un enfoque más amplio y estratégico”, señaló Morgane Morice, Managing Director de RX France, al dar la bienvenida a ejecutivos y líderes de la región, en este exclusivo encuentro. “Nuestra misión es reavivar conexiones, fomentar nuevas y abordar juntos las oportunidades y desafíos que están transformando nuestras industrias, desde el financiamiento y la compensación hasta los nuevos modelos de negocio y la cooperación internacional”, agregó.

Morgane Morice
INGRESOS DEL STREAMING: SUPERAR LA CAÍDA DE LA TV LINEAL
Fred Black, Research Director Americas de Ampere Analysis, presentó una radiografía del estado de la industria de TV y cine al cierre de 2025, con foco en América Latina. Su presentación se llamó Setting the Scene.
Black recordó que la ecuación central del negocio hoy es “relativamente simple”: “Para crecer en términos agregados, necesitamos que los ingresos de streaming —por suscripción y por publicidad— crezcan más rápido que la caída de los ingresos de la TV lineal”.
Según datos de Ampere, en 2025 el streaming sumó alrededor de US$23 mil millones a nivel global, mientras la TV lineal perdió entre US$7 y US$8 mil millones. El saldo es positivo, pero el crecimiento neto se modera a alrededor de 2,8% anual.
En México, Ampere proyecta que hasta 2030 el streaming agregará unos US$1.100 millones en ingresos, mientras la TV lineal perderá cerca de US$500 millones entre publicidad y TV de paga. El mercado sigue creciendo, pero con márgenes más ajustados.
SOCIAL VIDEO AVANZA Y EL SOVD SE SATURA
Una de las alertas más fuertes de la presentación fue el cambio en los patrones de consumo de video en América Latina. Las plataformas de video social ya superan a los canales de TV programada en tiempo de visionado diario y son “el único segmento en crecimiento” en términos de atención.
No obstante, los servicios de video por suscripción (SVOD) siguen siendo la categoría con mayor tiempo de consumo al día. El problema es que el número de servicios por hogar se ha estancado: en la mayoría de las regiones, el promedio ronda los dos SVOD por hogar (4,7 en EE. UU.).
“En América Latina tenemos al menos ocho servicios con más de cinco millones de suscriptores compitiendo, en la práctica, por esos dos lugares en el hogar, y con una Netflix claramente dominante”, explicó Black. “Eso pone al churn en el centro de la agenda de todos”.
De acuerdo con las encuestas de Ampere, la principal razón de cancelación —salvo en Netflix— es el bajo uso de la plataforma, seguida por la percepción de poco contenido relevante, la dificultad para encontrar títulos y el precio. A esto se suma el fenómeno del “churn en serie”, con usuarios que se suscriben un mes a un servicio para ver una serie específica y al siguiente migran a otra plataforma.
MENOS BINGE, MÁS PUBLICIDAD Y BUNDLES
Frente a este escenario, las plataformas han desplegado varias estrategias:
- Planes con publicidad: los tiers con anuncios ya son parte estructural de la oferta. América Latina muestra una receptividad cercana al promedio global, ayudada por precios más bajos y una carga publicitaria que sigue siendo menor que en la TV lineal.
- Catálogos más amplios, menos exclusivos: la exclusividad se reserva para unos pocos títulos “tractor”, mientras que el resto del catálogo se arma cada vez más con licencias no exclusivas para mantener variedad.
- Adiós al binge de temporada completa: los estrenos de series originales se espacian en semanas o meses, con el objetivo de que una sola temporada abarque al menos dos ciclos de facturación.
- Alianzas y bundles: en América Latina, los paquetes con telcos y empresas de servicios (ej. VIX con operadores, OXXO o Mercado Libre) permiten reducir churn aunque impliquen menor ARPU.
En paralelo, crecen las alianzas entre streamers globales y broadcasters locales, con hubs de marca dentro de las plataformas y acuerdos de compartición de catálogo. Y en Europa, cada vez más canales —como Channel 4 o ITV— colocan temporadas completas en YouTube, firmando acuerdos publicitarios directos y aprovechando el alcance de la plataforma.
“YouTube ya es la primera parada para consumo de video en muchos mercados y, en América Latina, alrededor de 23% de sus usuarios lo utilizan para ver contenido profesional de TV y cine”, destacó Black, planteando la posibilidad de que se convierta en el “super-agregador” que el consumidor demanda, si avanza hacia modelos de acuerdos más flexibles.
CAÍDA DE PRODUCCIÓN ORIGINAL
En cuanto a producción, Ampere estima que el gasto global en contenido original se ha estabilizado en torno a los US$101 mil millones y no crecerá significativamente hasta 2030. El número de temporadas encargadas cayó tras el pico de 2022 y en 2025 se ve afectado por la fragmentación de audiencias, el aumento de costos y un consumidor con menos poder adquisitivo.
En América Latina, los encargos de originales se redujeron en los últimos años, pero comienzan a estabilizarse. Los grupos que operan TV lineal y SVOD están reequilibrando su estrategia: aumentan la producción para lineal y usan el streaming como segunda ventana, mientras que la mayoría de los streamers redujo fuertemente sus originales en 2025. Netflix, Grupo Silvio Santos y Grupo América son las excepciones que incrementaron su apuesta en la región.
DOCUMENTAL, REALITY Y CRIMEN/THRILLER
En géneros, los streamers priorizan documental, reality y crimen/thriller, con fuerte crecimiento del romance (ficción y citas) y el drama deportivo, mientras que los canales lineales duplican su demanda de reality de música y fortalecen los talk shows temáticos.
Black subrayó además una brecha importante en IP y formatos: sólo el 30% de los encargos basados en IP en LatAm se apoya en franquicias, frente a 60% en Norteamérica, y apenas el 6% de los formatos unscripted encargados en 2025 en la región son de origen latinoamericano.
“No hay razón para que esto sea definitivo”, concluyó. “Para los productores latinoamericanos, la gran oportunidad en los próximos años está en desarrollar formatos de unscripted pensados para streaming, con vocación global y potencial de franquicia”.
Con la presencia de la Japan Commercial Broadcasters Association (JBA) como socio invitado y la promesa de sesiones de networking, mesas redondas y hasta un “meditation garden”, MIP Cancun busca justamente facilitar que estas oportunidades se conviertan en proyectos concretos entre Japón y América Latina.








