
Actualmente Angelique Boyer protagoniza Doménica Montero
En entrevista con PRODU, la actriz Angelique Boyer profundizó en la necesidad en la industria audiovisual de integrar la visión artística con la ejecutiva y evaluó el impacto de la globalización en las producciones latinoamericanas. Boyer estuvo en Miami en C21’s Content Americas como una de las panelistas de la conferencia Descifrando el código creativo en un mercado disperso.
Para la protagonista de muchos de los éxitos de las telenovelas mexicanas de los últimos años, la dinámica de trabajo entre los equipos creativos, el talento y los ejecutivos. La actriz hizo un llamado a estrechar la comunicación entre los distintos departamentos para optimizar los recursos y la calidad narrativa.
Según su análisis, un punto de crecimiento en la industria surge partir de mejorar la conexión entre la realidad operativa del rodaje y la planificación administrativa. “Nosotros estamos en el campo de batalla junto con todo el crew y con toda la parte creativa y muchas veces las personas que están en la oficina se desconectan de esto”, afirmó.
De acuerdo con la actriz, es fundamental cerrar esa brecha, que se unan estas partes “para que se puedan hacer mejores ideas, mejores proyectos, se logren mejores presupuestos también al convocar a las personas adecuadas”.
Señaló que lograr buenos equipos, en todos los niveles, también beneficia al televidente: “Permite hacer historias que rompan los esquemas y que nos saquen de nuestra zona de confort porque muchas veces nos quedamos en lo seguro, en esa zona sin riesgos, y creo que hoy en día la audiencia ya necesita de estos riesgos”.
Angelique Boyer sostuvo que la colaboración interdepartamental no es solo una cuestión logística, sino una estrategia para elevar el nivel de la industria ante la demanda de nuevas narrativas. “Lo lindo es poder escuchar y colaborar desde el autor, productor, actor y que todas las plataformas, toda la industria, se dé cuenta que esa sinergia en colaboración siempre va a traer unos mejores resultados”, añadió.
En su análisis sobre el mercado, Angelique Boyer destacó la apertura cultural que han propiciado las plataformas de streaming y la distribución global. “Me encanta esta globalización. Hace todavía 15 años no podíamos escuchar un acento distinto en ningún otro país”, señaló. “Inclusive siendo latinos no podíamos relacionarnos entre nosotros laboralmente y hoy en día ya, ya se rompieron esas barreras”.
La actriz valoró positivamente que el público contemporáneo acepte la mezcla de nacionalidades en los elencos, mencionando específicamente la convivencia de talentos colombianos y mexicanos en pantalla. Asimismo, reivindicó la calidad del trabajo regional:
“El sello que hay en la mano de obra latina es algo único y algo de lo cual yo me siento muy privilegiada […] creo que tenemos un gran valor y que debemos de agradecer que la industria está cada día mejor”.
La actriz, que actualmente protagoniza Doménica Montero de TelevisaUnivision, abordó la vigencia del melodrama y la producción de nuevas versiones de historias clásicas.
Ante el cuestionamiento sobre la repetición de tramas, dijo que el cambio social justifica la reinterpretación de estos guiones. “Por más que ya se hayan hecho anteriormente, las mujeres y los hombres no somos los mismos que hace 10, 15, 20 años”, explicó.
“Es muy interesante ver cómo va evolucionando también la sociedad a través de estas historias y poderlo comparar nos permite ver algo que con toda la información que tenemos hoy en día ya no somos capaces de ver de la misma forma”.
Destacó que la narrativa actual prioriza la autonomía emocional. “Lo más lindo de Doménica es que habla de algo que deberíamos de hacer también en todas las historias de manera universal para hombres y mujeres: el amor propio”, indicó.
La actriz concluyó subrayando la importancia de construir ficciones equilibradas en términos de género: “Mucho se habla de la mujer, pero a veces estamos dejando al hombre a un lado […] somos un yin yang, pero ese balance se necesita todo el tiempo”.
Angelique Boyer protagoniza Doménica Montero: Una historia de empoderamiento y redención