Tras un periodo de ajustes y reacomodos en la industria audiovisual, el mercado vuelve a mostrar señales claras de dinamismo. Así lo describe Moira Mc Namara, directora de Ventas de Ledafilms, en C21’s Content Americas. La ejecutiva observa un renovado apetito por las ficciones bien curadas y un escenario con mejores perspectivas tanto en plataformas digitales como en televisión abierta.
“Después de todos los cambios y cimbronazos que ha habido en distintas compañías, ha venido mucha gente con ganas de que la rueda siga girando, de buscar alternativas creativas y poner la cabeza para que las cosas funcionen”, afirma Mc Namara. En ese contexto, destaca que el espíritu de negocios se mantiene activo en las diferentes ventanas de exhibición, con un crecimiento particular del ecosistema digital y una revalorización del free TV.
La ejecutiva subraya que hoy las decisiones de compra son más precisas y estratégicas. “Ya no es comprar para guardar, cada operación es una mesa de tres patas: comprador, vendedor y financiamiento y las tres son igual de importantes” explica. Aun así, cuando el contenido responde a una demanda clara, “se están buscando espacios y alternativas” para llevarlo al público, con resultados positivos incluso en títulos de catálogo.
En televisión abierta, señala, no solo funcionan los estrenos: películas de acción, thrillers y géneros como el cybercrime están registrando buenos ratings gracias a una curaduría más afinada. En paralelo, el cable y las plataformas compran de forma más juiciosa, solicitando contenidos específicos y apostando tanto por novedades como por librerías de volumen en géneros concretos.
Dentro del portafolio que Ledafilms representa en el mercado, Mc Namara menciona un catálogo diverso que combina acción, drama y suspenso, con títulos que ya muestran buena tracción comercial, entre ellos The Toxic Avenger, The Death of Snow White entre otras.
“El negocio funciona cuando funciona para ambas partes. Esa es la única manera de crecer hoy y mañana”, resume. Con una agenda de reuniones intensa y un networking activo, Mc Namara se muestra optimista: las ficciones bien pensadas, alineadas a cada ventana y a públicos específicos, están encontrando su lugar en un mercado que vuelve a moverse.










