Durante su participación en Iberseries & Platino Industria, Andrea Bilbatúa, CEO de New Art, expuso sobre la consolidación internacional de la compañía y tomó como caso de éxito su reciente trabajo en el documental sobre Hombres G. Además, la ejecutiva participó en el panel Por qué producir en México está chingón. Allí destacó la adaptabilidad del talento nacional. También compartió su visión sobre cómo optimizar la posproducción en una industria donde los presupuestos son cada vez más ajustados.
HOMBRES G Y LA MAGIA DEL “TERCER TURNO”
El documental de Hombres G (Los mejores años de nuestra vida) marcó un hito para New Art al ser su primer proyecto gestionado desde su nueva oficina en España. Este reto técnico y logístico demostró la capacidad de la empresa para operar simultáneamente en dos continentes.
“Fue un aprendizaje enorme. Teníamos a los productores en España, al diseñador sonoro en México y realizábamos las revisiones en España. Nuestras salas deben estar perfectamente calibradas para ser un espejo idéntico, tanto en color como en sonido, y así realizar revisiones sin tener que trasladar al productor. Eso, sin duda, les ahorra tiempo y dinero”, explicó Bilbatúa.
La diferencia horaria de ocho horas entre ambos países se convirtió en una ventaja competitiva. La opción funcionó como un “tercer turno” de trabajo continuo. “Un jueves por la tarde, en Madrid, el productor terminaba de hacer sus cambios y se iba a dormir. Al día siguiente, cuando amaneció, los cambios ya estaban hechos porque México operó durante la noche. Como si fuera una varita mágica, el trabajo estaba listo. Eso nos jugó mucho a favor”, relató.
LAS FORTALEZAS DE MÉXICO: “NO CONOCEMOS EL NO”
Esa misma eficiencia operativa fue el tema central de su conferencia en Iberseries & Platino Industria. Bilbatúa hizo hincapié en que el atractivo de México va mucho más allá de sus locaciones o su cultura; reside profundamente en su capacidad técnica y en la resiliencia de su fuerza laboral.
Con el respaldo histórico de gigantes de la producción como Televisa y el dominio del melodrama, México ha evolucionado hasta convertirse en un hub indispensable para las plataformas globales, exportando hoy películas y series de primer nivel, incluso galardonadas con premios Óscar.
“La capacidad que tiene México para aportar al mundo en materia de producción es enorme”, afirmó la ejecutiva. “El mexicano tiene algo muy bueno: no conocemos el ‘no’. El ‘no se puede’ no está en nuestro sistema, siempre es ver el ‘cómo sí’. El mexicano es resiliente, lo intenta y siempre busca darle la vuelta a las cosas para que sí se hagan. Eso nos da mucho valor como industria”.
LA POSPRODUCCIÓN: UN PROCESO QUE DEBE NACER DESDE EL INICIO
Para sostener este nivel de producción a escala internacional, Bilbatúa advirtió sobre uno de los mayores vicios de la industria actual: relegar la posproducción a la última fase de los proyectos, etapa a la que los presupuestos suelen llegar “bastante heridos”.
La CEO de New Art fue categórica al respecto: “Es un error concebir la posproducción como un proceso posterior. Debe estar involucrada desde el principio. Cuanto más logramos eficientar los proyectos, más confían en involucrarnos desde el inicio”.
Al diseñar un flujo de trabajo a medida desde la preproducción —definiendo desde el tipo de cámara hasta el almacenamiento de la data durante los días de rodaje—, las casas de posproducción pueden ofrecer un seguimiento diario que evita rehacer procesos. “Ahí podemos eficientar muchísimo en tiempo y recursos. La verdad es que eso es lo que mejor nos funciona”, dijo.
UN POTENTE DOCUMENTAL CON COMPROMISO SOCIAL
Aunque los estrictos contratos de confidencialidad le impiden revelar títulos específicos, Bilbatúa adelantó que actualmente trabajan en un proyecto documental sobre un tema social muy potente que tiene impacto tanto en México como en el mundo entero. La ejecutiva señaló que, si bien, como casa de posproducción, no son los creadores y deben respetar todos los proyectos sin juzgar su contenido, este documental en particular se alinea profundamente con los valores de New Art.
El proyecto hace match con el compromiso de la empresa con la labor social, buscando visibilizar distintas causas y enfocarse en proteger, empoderar y crear oportunidades para la mujer. “Espero que muy pronto se estrene y podamos hablar de ello”, concluyó Bilbatúa.






