
Pilar Sánchez
Pilar Sánchez, Head Top Creators and Agencies de YouTube, explicó que la plataforma de videos va más allá de un simple view para entender el engagement real del usuario. Sánchez afirmó que la clave no está en una métrica única, sino en una combinación de factores que garantizan que el usuario final esté disfrutando del contenido.
“Como plataforma, pues no solo miramos un view que puede no darnos esa indicación, sino que miramos muchas métricas, sobre todo el tiempo de visionado, los likes, cuántas veces se comparte un video. Este tipo de interacciones lo que nos está diciendo es si el contenido ha gustado o no” dijo.
La inteligencia artificial (IA) juega un papel crucial en este proceso, ya que se está integrando en el estudio de YouTube para que los creadores puedan utilizarla para analizar el sentiment de los videos. Esto les permite “entender qué está funcionando y qué no” y hacer contenido cada vez mejor para su audiencia.
Respecto a la explosión de formatos cortos como Shorts, Sánchez enfatizó que YouTube no impulsa ningún tipo de contenido; es el usuario el que elige según su momento y dispositivo.
“Actualmente no es algo que empuje la plataforma, sino que, dependiendo del momento del usuario, elige si está viendo un contenido más corto que suele ser entretenimiento desde el móvil, quizás con contenido más largo que actualmente se consume desde la televisión”.
Señaló la dicotomía en el consumo: el snack content (contenido corto) se consume desde el móvil, mientras que el contenido más largo (podcasts, live streams, videos extendidos) se ve desde la televisión. En muchos países, la televisión ya representa más del 50% de todo el consumo de YouTube.
La ejecutiva fue enfática sobre la responsabilidad de la plataforma respecto a la seguridad y la limitación de contenido, especialmente para los menores. YouTube utiliza sus sistemas para identificar contenido inadecuado, especialmente en temas de salud mental o trastornos alimentarios en audiencias adolescentes. Si un menor ve una cantidad determinada de videos sensibles, la plataforma deja de mostrarlos e incluso despliega números de ayuda profesional.
La plataforma se rige por sus Community Guidelines, que prohíben explícitamente contenido relacionado con terrorismo o pedofilia. “Tenemos métricas que creo que es más del 99,9% de los videos de este tipo desaparecen en menos de tres minutos. Creo que como plataforma somos de las más restrictivas para evitar que cierto contenido llegue a audiencias que no deberían”.
Sánchez concluyó que, si bien existen límites claros, la libertad de expresión es un factor que la plataforma busca balancear, respetando siempre la legislación vigente.