En el marco de MIP Cancun se llevó a cabo el panel y screening de Imparables: Las telenovelas de RTVE, en donde Fernando López-Pug, productor ejecutivo de Ficción; Rafael Bardem, subdirector de Venta de Programas y Licencias y Rosalía Alcubilla, responsable de Grandes Cuentas Internacionales de la compañía, hablaron sobre cómo el melodrama sigue liderando consumo lineal y diferido, y por qué sus series diarias se han convertido en piezas clave de programación para audiencias multigeneracionales.
En medio de un ecosistema fragmentado y dominado por hábitos digitales, RTVE ha logrado consolidar a las telenovelas como uno de los pocos géneros que mantienen —e incluso incrementan— audiencia en televisión abierta, especialmente entre jóvenes y adultos.
LAS TELENOVELAS DIARIAS MANTIENEN Y REJUVENECEN A LA AUDIENCIA
Fernando López-Puig, productor ejecutivo de Ficción de RTVE, manifestó que, “no solo no hemos perdido al público tradicional de la telenovela; también estamos rejuveneciendo la franja”.
Destacó que series como La promesa y Salón de té La Moderna atraen fuerte consumo entre jóvenes de 13 a 24 años y mantienen un rendimiento sólido entre 25 y 65 años.
Según López-Puig, el género diario resiste mejor que otros formatos: “La ficción de primetime está resentida, pero la telenovela diaria persiste porque el espectador siente que no puede perderse el capítulo de hoy”.
CONSUMO DIGITAL: LA CLAVE DEL CRECIMIENTO
Para los directivos, la audiencia en diferido supera cifras récord: “El diferido del día suele rondar los 200 mil visionados. El público llega a casa y ve el capítulo en la tablet. Eso añade entre 10% y 15% más de audiencia”.
Los representantes de RTVE destacaron que este comportamiento ha permitido que la ficción diaria sobreviva a la transición digital.
QUÉ DIFERENCIA A LAS TELENOVELAS DE RTVE
Los ejecutivos enfatizaron que han logrado evolucionado el género sin romper sus raíces. Y así recordaron a la escritora cubana Delia Fiallo:
“Una telenovela es una pareja que quiere darse un beso… y un grupo de guionistas que pasan 100 capítulos impidiendo que lo hagan”, dijo.
Durante la charla detallaron que RTVE mantiene esa esencia, pero incorpora elementos modernos como: Tramas múltiples que no dependen solo de la pareja principal, personajes rotativos que permiten continuidad más allá del arco central, producciones con calidad visual equiparable al primetime.
“En La promesa no topamos los capítulos. Las tramas continúan y permiten que la serie viva más allá de un solo conflicto”, explicaron.
LA PROMESA: UN UNIVERSO NARRATIVO EN EXPANSIÓN
La promesa fue presentada como un caso de estudio de éxito en consumo lineal y digital, a lo que explicaron el proceso para que esto se lograron:
“Creamos un universo que atrapa al espectador. Ya superó los 700 episodios y no muestra desgaste”.
A nivel técnico, la producción contó con 50 sets, más de 3 mil looks de vestuario, 190 personas en el equipo, 10 mil extras, recreación histórica de 1913 y un ritmo de producción diario con estándar visual de horario estelar.
Ante esto, López-Puig añadió: “La cultura visual del espectador ha cambiado. Ya no basta con una buena historia; debe verse espectacular”.
INTERNACIONALIZACIÓN: UNA TELENOVELA QUE COMPITE A ESCALA GLOBAL
En tanto Bardem, destacó la expansión internacional La promesa: “La serie ya está vendida en más de 50 países, y compite en igualdad de condiciones con la ficción turca, que es nuestra gran competencia”.
Y enfatizó en su rendimiento en Italia y su crecimiento en América: “En Latinoamérica estamos con Warner/HBO en plataforma, pero buscamos también televisión abierta. La respuesta es extraordinaria”.
EPISODIOS LARGOS: ¿RIESGO O VENTAJA?
Ante inquietudes de programadores latinoamericanos sobre la extensión de más de 700 episodios, López-Puig aclaró “Las tramas principales cierran cada cierto tiempo. Si una cadena necesita cerrar antes, la producción puede ajustar”.
Aseguró que RTVE opera con 60–70 capítulos de colchón, lo que permite reaccionar a audiencias: “Mientras la audiencia responda, seguiremos. Ya firmamos una quinta temporada”, confirmó.
UN GÉNERO QUE SIGUE VIVO
El panel concluyó con una mirada optimista sobre el formato: “La telenovela diaria sigue siendo una de las grandes herramientas de fidelización en televisión abierta. El público vuelve todos los días porque quiere seguir viviendo con los personajes”.










