
Juan Delgado, copresidente de la práctica de Deportes, Medios y Entretenimiento de la firma Day Pitney (Miami, Florida)
Para Juan Delgado, copresidente de la práctica de Deportes, Medios y Entretenimiento de la firma Day Pitney (Miami, Florida), hoy en día el objetivo mayor debería ser reactivar un incentivo estatal para la producción en Florida, más allá de las iniciativas individuales de ciudades o condados.
“Un programa a nivel estatal —confiable, de largo plazo y estructurado para brindar certeza— sería la base que realmente permitiría al estado recuperar competitividad frente a mercados como Georgia, Nuevo México y otros. Esos estados han tenido éxito porque sus programas de incentivos son consistentes y duraderos. Para que Florida recupere su posición como un destino premier de producción, el enfoque debe desplazarse, en última instancia, hacia la reactivación de un marco estatal en el que los estudios puedan confiar año tras año”, dijo Delgado a PRODU.
Citando el caso del Condado de Orange en Orlando, que lanzó recientemente un programa de incentivos de US$25 millones, Delgado indicó que el condado y la región de Orlando en general, “han estado profundamente vinculados desde hace tiempo a la producción de cine y TV. La zona alberga instituciones como Full Sail University y las instalaciones de producción de Universal Parks & Resorts, además de varias productoras consolidadas. Históricamente, los líderes del mercado de Orlando han estado a la vanguardia de las conversaciones estatales sobre la reinstauración de los incentivos fiscales de Florida. Durante mi etapa en NBCUniversal Telemundo, por ejemplo, colaboramos regularmente con Universal Parks & Resorts para impulsar estas discusiones en la Legislatura”.
Es por ello que, a Delgado no le sorprende en ese contexto, ver que el Condado de Orange asuma un rol de liderazgo y aproveche este momento para reactivar un diálogo más amplio sobre los incentivos a la producción en Florida.
Delgado opina que la acción de Condado de Orange puede alentar a otros a analizar más de cerca qué pueden hacer. “Presión quizá no sea la palabra adecuada, pero sí espero que motive a otros condados a evaluar cómo pueden contribuir a un entorno más competitivo. La región de Orlando ha desempeñado históricamente un papel de liderazgo en la defensa de los incentivos de cine y TV en Florida, especialmente durante esfuerzos legislativos pasados, por lo que esta iniciativa está muy alineada con ese legado. Esperaría que este movimiento reactive discusiones más amplias sobre cómo los esfuerzos a nivel de condado pueden incorporarse en una estrategia estatal más integral”, dijo.
Delgado mencionó, sin citar personas específicas, que existen figuras influyentes de la industria de medios y entretenimiento —muchas de las cuales han operado durante años en Florida o se han mudado recientemente— están participando activamente en conversaciones sobre por qué Florida carece de un programa de incentivos sostenible y confiable.
“Estas conversaciones están en marcha. A medida que evolucionen durante el año, nuestra firma espera estar bien posicionada para ayudar a liderar esfuerzos en nombre de los actores comprometidos con la reactivación de un incentivo estatal significativo”, sostuvo.
Consultado de sí el programa de incentivos del Condado de Orange podría usarse como modelo para impulsar la reinstauración de un programa estatal de incentivos en Florida, Delgado respondió “absolutamente”.
Mencionó que la clave de cualquier programa de incentivos es demostrar su impacto económico. “Cuando realizamos análisis de impacto durante esfuerzos legislativos anteriores, encontramos que cada dólar invertido a través de un incentivo podía generar entre US$9 y US$100 en retorno económico, dependiendo del modelo utilizado. Si el Condado de Orange logra demostrar que su inversión de US$25 millones genera beneficios medibles —incluida la creación de empleo, mayor actividad para proveedores locales y crecimiento en industrias relacionadas como catering, vestuario, iluminación, sonido y otros servicios de producción— esos datos pueden ser muy poderosos para sustentar el caso de reinstaurar un programa estatal”.
Agregó que los incentivos no solo benefician a las productoras; “elevan todo el ecosistema económico que sostiene la producción. Demostrar esa realidad con datos duros es lo que puede mover la aguja a nivel estatal”.
Refiere Delgado que estados como Georgia y Luisiana han creado una infraestructura confiable y de largo plazo en torno a sus incentivos. “Las productoras saben que esos programas estarán disponibles todos los años, y esa certeza impulsa inversiones a largo plazo, tanto en infraestructura física como en desarrollo de talento. Florida enfrenta desafíos adicionales como estado con presupuesto equilibrado, lo que implica que la estructura de cualquier incentivo debe diseñarse con cuidado. Para competir, Florida necesita campeones legislativos que establezcan un programa estable, confiable y protegido de la incertidumbre año a año. Si el estado logra eso, Florida podría volver a atraer el talento y el volumen de producción que tuvo en el pasado”, apuntó.
Consultado sobre el impacto que un programa de incentivos -ya sea de Florida u otros estados- tendría para atraer producciones de Latam, Delgado indicó que los mercados latinoamericanos presentan un desafío particular para los programas de incentivos en EE. UU., incluido el de Georgia.
“Los costos de producción —especialmente la mano de obra— son significativamente más bajos en países como Colombia, República Dominicana y otros que hoy ofrecen estructuras de incentivos muy robustas. España y Puerto Rico también se han convertido en competidores fuertes. Para atraer más producciones latinoamericanas, Florida necesitaría un incentivo de largo plazo que contemple estas realidades económicas y envíe una señal de estabilidad a los productores que evalúan opciones globales”, sentenció.
Destacó que Florida sí cuenta con ventajas naturales claras: una gran diversidad de paisajes, clima favorable durante todo el año y la capacidad de replicar muchos tipos de entornos con traslados cortos. “El sur y el centro de Florida, en particular, ofrecen playas, escenarios urbanos, bosques, lagos y más. Estos activos hacen al estado competitivo a nivel internacional si se combinan con una estrategia de incentivos sostenible. Pero sin un programa confiable, será difícil que Florida compita con los mercados de menor costo y ricos en incentivos en toda América Latina”, finalizó.