
Gerardo Oñate, actor y coescritor de la película Tenkenchu
El actor y guionista Gerardo Oñate se prepara para el estreno internacional de Tekenchu: El ritual de los nahuales y actualmente se encuentra en el Festival Internacional de Cine de Rotterdam (IFFR) 2026, en donde compite en la Selección Oficial tras cinco años de desarrollo del proyecto. En la cinta, dirigida por Carlos Matienzo Serment, Oñate debuta como guionista de largometraje. Esta cinta de terror utiliza la mitología mexicana para explorar temas universales.
El proyecto inició como un cortometraje que funcionó como prueba de concepto ante la industria. Los realizadores detectaron un alto interés en el universo propuesto durante su recorrido inicial por festivales. Oñate explicó que la transición no fue inmediata:
“Ellos sentían que el el corto era un buen teaser para presentar el universo que proponíamos. Empezamos a escribir y nos tomó más o menos un año y medio en en en contar la historia que tuviera los elementos que hay por medio”.
La producción de Tekenchu enfrentó los retos comunes del cine independiente en México. Tras no obtener fondos públicos en las primeras convocatorias, el equipo buscó capital privado. Un inversionista se sumó al proyecto en 2024 al identificar el potencial comercial del género de horror.
Oñate reflexionó sobre la complejidad de levantar proyectos en el país: “Producir el cine en México es un acto de fe. Lo dice por ahí Guillermo del Toro que que el estado natural de las películas es no existir. Hacer cine y sobre todo de manera independiente es atentar contra esa naturaleza”.
La selección en Rotterdam confirma el interés internacional por el cine de género hecho en México. La narrativa de la película vincula elementos antropológicos con la realidad social latinoamericana.
El guionista destacó que: “Relacionamos al nahual con la justicia. Con la ausencia de la justicia. Que utilizamos eh una teoría o un legado o un elemento hidróxico polínico y lo llevemos a valores universales que la gente fuera de México puede entender”.
Agregó que, el género es una herramienta estratégica para posicionar mensajes fuertes en el mercado global. “El terror es un género muy enfrebrecido en México, muy solicitado. El género es solo un vehículo para compartir también elementos de mensajes fuertes”, afirmó. El éxito previo de cintas como Huesera ha pavimentado el camino para estas nuevas propuestas en festivales de clase A.
Tras su paso por Holanda, el equipo busca consolidar la distribución comercial en salas mexicanas y plataformas de streaming. Existe un interés tangible por parte de distribuidores locales para iniciar una ruta nacional. Oñate subraya la importancia de generar personajes con perfiles auténticos desde la escritura: “Yo quería crear los personajes que yo quería interpretar. Empecé a escribir cortos, una historia que pudiera atraer el talento porque solamente dinero no teníamos”.
La película mexicana Tekenchu: El ritual de los nahuales debutará mundialmente en Rotterdam