En el nuevo paradigma de coproducciones en el que las plataformas están dejando de adquirir originales para abrazar un modelo más flexible, tuvo lugar la conferencia Netflix on the strategy and model of coproductions and licensing for a more solid content offering, en el marco de C21’s Content Americas.
Con Carolina Leconte, VP de Contenidos para México y Licencias para Latam en Netflix, Samuel Duque, presidente de TIS y Sebastián Ortega, SVP & creative director Underground Producciones, se exploraron ejemplos concretos en los que la colaboración, y no la compra del IP, marca la relación entre las productoras y la plataforma.
EQUILIBRIO Y RESPETO
Equilibrio, es la expresión que mejor define la relación que tiene lugar con cada vez mayor frecuencia. “Si el modelo solo es bueno para Netflix, nunca volvemos a hacer negocios; y si solo es bueno para el productor, nosotros no cerramos”, comentó Leconte.
Bajo esta premisa, la plataforma busca ser un socio estratégico y no solo una “pantalla”, permitiendo que historias con ADN local —como el caso de En el barro (Underground/Telemundo) o las licencias gestionadas por TIS— encuentren un modelo de financiamiento que beneficie a ambas partes sin asfixiar la independencia creativa. Para Leconte, la clave es la humildad de entender que los contenidos espectaculares pueden venir de cualquier lugar y que Netflix no pretende ser el único responsable del futuro de la industria.
NETFLIX TRAS MICRODRAMAS VERTICALES
Esta evolución en los modelos de negocio coincide con la exploración de nuevos lenguajes narrativos adaptados a los hábitos de consumo de las nuevas generaciones. Netflix confirmó que se encuentra en una etapa activa de investigación sobre los microdramas verticales, un formato de éxito masivo en mercados asiáticos y plataformas que ya empiezan a llegar a la región. Aunque Leconte aclaró que la plataforma aún está en “etapa de aprendizaje” para encontrar la fórmula correcta en Latinoamérica, el interés es genuino: se busca aterrizar historias de corta duración.
TALENTO NUEVO VERSUS CONSOLIDADO
Aunque en la charla destacaron producciones resultado de la estrecha relación de la plataforma con socios de largo recorrido como Samuel Duque (TIS) y Sebastián Ortega (Underground), Leconte no descartó que Netflix se arriesgue a trabajar con nuevos talentos, siempre que se trate de historias que logren “sacarla del estadio”.
El amor después del amor es uno de estos ejemplos así como División Palermo. “Confiamos en ellos porque la historia que trajeron fue poderosísima”, agregó Leconte, tras revelar que en el slate tienen dos o tres proyectos de nuevas compañías productoras.
La relación, agregó la ejecutiva, debe estar cimentada por la confianza, para lo cual, el respeto es el primer escalón. Las empresas menos conocidas, también pueden apoyarse de aquellas que ya tienen una construcción sólida con Netflix, agregó Samuel Duque.
COPRODUCCIÓN: TODOS GANAN
“El modelo de coproducción y licencias sirve para que los contenidos espectaculares puedan llegar a Netflix. Que juntos encontremos el mejor modelo para hacer historias nuevas, increíbles, maravillosas y que tengan la posibilidad de viajar no solo en Netflix, sino en otras ventanas. De esto se trata esta industria. Todo va dando la vuelta y si construimos juntos vamos a tener más posibilidades de hacer cosas que nos sirvan a muchos, no solo a Netflix”, comentó Leconte.
Explicó que no solo los contenidos originales, como Cien años de soledad, pueden tener grandes presupuestos. “No quiere decir que una coproducción que llegue con esa ambición y con esa magnitud, no pueda ser coproducción o licencia. La idea es que juntos seamos más ambiciosos”, afirmó. “Si llega un proyecto así de bien armado, de grande, y poderoso, pero resulta que ya tiene una ventana en otro lado, ¿por qué no va a ser para nosotros?”.
PROYECTO DE TIS PARA NETFLIX EN PROCESO
Samuel Duque comentó que en unos días se podrá saber más de un proyecto en el que trabajan junto a Netflix. Se trata de una adaptación a México de una franquicia estadounidense muy exitosa, que se hace en coproducción con Netflix.
“Se trata de la adaptación de una franquicia para América Latina que queríamos realizar, pero que la casa matriz protegía desde hace muchos años. Logramos que el estudio la soltara diciéndoles que íbamos a llegar como primera oportunidad para Netflix. Fue una franquicia muy poderosa hace algunos años, desde la televisión abierta en EE. UU. y que queríamos hacerla contemporánea para América Latina”, explicó Duque, tras describir que se trató de un producto de masas. Reiteró que tendrá una mirada muy mexicana, pero con vocación global, motivo por el cual Netflix la adquirió para todos sus territorios.
También hizo referencia a Futuro desierto, un proyecto que tenía un camino en una plataforma, pero quedó disponible hace un año. En este caso, Netflix lo adquirió para América Latina. Leconte aclaró que es importante el punto, porque no siempre se compra para todo el mundo, ya que los presupuestos no son ilimitados, y los proyectos, no son siempre globales. “Esto, nos da la oportunidad de estar enfocados en un territorio, buscar oportunidades en otro y encontrar los modelos de financiamiento para poder hacer este proyecto realidad”, explicó Duque.
Por su parte Ortega, que habló durante la charla de En el barro y de El marginal, comentó que terminaron de grabar la primera temporada de la serie El tiempo puede esperar que esperan estrenar en Netflix a inicios de 2027. La segunda temporada la realizarán en marzo.










