El auge global de los microdramas verticales ocupó un espacio central en MIP Cancun 2025 con un panel que reunió a tres actores decisivos en la expansión del formato: Shawn Wu de FlareFlow, Can Okan de Inter Medya y JC Acosta de The Mediapro Studio. La sesión abordó datos de mercado, estrategias de producción, modelos de negocio y las posibilidades de integración con plataformas tradicionales.
Elizabeth Bowen-Tombari, quien moderó el espacio abrió el panel con una fotografía precisa del momento: “Según Omnia, los microdramas generarían US$11.000 millones en ingresos globales para este año”.
Añadió que “al menos 37 aplicaciones de este tipo ya están activas en la región” y que, según Favorite Data, los microdramas verticales representan “47% del consumo de drama patrocinado en América Latina, liderado por audiencias de 16 a 24 años”.
FLAREFLOW Y EL CRECIMIENTO EXPLOSIVO DEL MODELO
Shawn Wu relató el rápido crecimiento de FlareFlow, que lleva solo unos meses en el mercado. “Cuando lanzamos en abril, los ingresos del primer mes fueron de medio millón de dólares. Y en septiembre, eso fue lo que ganamos en un solo día”, afirmó. Agregó que la plataforma ya opera en 177 países y en múltiples idiomas.
Desde su perspectiva, la popularidad del formato responde a una necesidad real del público de contenido rápido y emocional en un entorno saturado de propuestas largas y complejas. “La gente también necesita algo más rápido, más emocional. No siempre una persona quiere comprometerme a 60 minutos por episodio”, señaló.
Para el ejecutivo, los microdramas llenan un espacio que otros formatos han dejado desatendido: “Ofrecen algo ligero, entretenido y divertido para llenar esos momentos cortos del día. Con 60 segundos obtienen 60 segundos de diversión”.
Wu también compartió la dimensión del mercado chino, hoy el más avanzado del mundo en este formato: “El año pasado, los ingresos totales del mercado de microdramas verticales en China superaron por 20% la taquilla total del cine”.
En cuanto a la producción, destacó la velocidad y escala del modelo operativo: “Producimos 15 series al mes. Desde el visto bueno hasta el estreno toman entre 45 y 60 días”. Además, señaló que muchos de los actores provienen de audiencias jóvenes que buscan su primera oportunidad frente a cámara.

Los panelistas coincidieron que entre más eficiente sea la producción de los microdramas, más se consolidarán
INTER MEDYA Y LA LÓGICA TURCA DE EFICIENCIA
Can Okan explicó por qué Inter Medya decidió entrar al mercado de los vertical dramas: “Hice una investigación y dije: ‘¿por qué no deberíamos hacer también vertical shorts turcos?’”.
Destacó que Turquía produce episodios de un minuto y medio con una calidad cercana al cine, lo que respalda su salto hacia este nuevo formato, también con altos estándares.
El ejecutivo también resaltó la eficiencia productiva: “Mientras estás grabando una serie larga, puedes usar las mismas locaciones para los microdramas, lo que ayuda positivamente al proceso”. Como ejemplo, mencionó su primer microdrama: “Lo produjimos en cuatro días y la posproducción tomó cinco días. Para Mipcom ya teníamos todo listo”.
Sobre el atractivo del formato, su respuesta fue directa: “Son fáciles de encontrar, fáciles de ver. Pasas un buen rato sin entrar en pensamientos o emociones profundas”.
También subrayó que la adaptación de contenido ya existente parece no ser el camino. “Probamos editar contenido hecho para convertirlo en vertical y no funcionó. Es un formato totalmente distinto”, indicó.
THE MEDIAPRO STUDIO: IP, INFRAESTRUCTURA GLOBAL Y ESTRATEGIA
Para JC Acosta, el papel de los estudios será fundamental en la consolidación del formato. Explicó que The Mediapro Studio se apoya en un catálogo de más de 14.000 horas de contenido, además de su capacidad de producción en cuatro continentes.
“Hemos definido cuatro estrategias: adaptar nuestra IP, producir para plataformas, coproducir y crear alianzas estratégicas”, explicó.
Acosta insistió en que la clave para el éxito del formato en América Latina está en comprender profundamente al usuario: “Esperan volumen, frecuencia, ritmo rápido y evitar los errores del streaming. No producir volumen por producir. Producción hecha para la audiencia”.
Desde su perspectiva, la autenticidad será decisiva si los streamers quieren entrar al formato: “Pueden intentarlo, pero deben ser auténticos con la audiencia del microdrama”.
¿LLEGARÁ EL FORMATO AL STREAMING TRADICIONAL?
Los tres panelistas coincidieron en que algunas plataformas ya experimentan con contenido corto, aunque más como herramienta promocional que como apuesta programática. Wu señaló que la adopción plena implica retos profundos: “Entrar al formato significaría cambiar la experiencia del usuario. No es una decisión simple”.
Okan coincidió señalando que la edición de contenido largo hacia formatos cortos no es viable: “Cada episodio necesita un cliffhanger, y no funciona con contenido pensado para televisión”.
Bowen-Tombari cerró el panel destacando cómo el microdrama se ha posicionado como un espacio donde confluyen velocidad, emocionalidad y nuevos modelos de negocio, convirtiéndose en uno de los temas más discutidos del mercado audiovisual en 2025.











