En un contexto donde los operadores buscan transformar el streaming en un negocio rentable, Arnault Lannuzel, VP de Ventas para América Latina, Europa del Sur y África en Broadpeak, asegura que la industria está entrando en una fase decisiva, donde la capacidad de monetizar y optimizar costos definirá a los ganadores del mercado.
Previo a NAB Show 2026, el ejecutivo destaca que el OTT dejó de ser un componente defensivo dentro de la oferta de los broadcasters y operadores. “Antes era una obligación para evitar la fuga de usuarios. Hoy es un negocio que tiene que ser rentable”, afirma, subrayando un cambio de mentalidad que ya impacta las decisiones de inversión en toda la cadena de valor. En este escenario, la evolución del consumo, la proliferación de aplicaciones propias y la competencia con plataformas globales están acelerando la necesidad de modelos sostenibles”.
Publicidad customizada
Desde una perspectiva comercial, Lannuzel identifica la publicidad direccionable como el principal motor de crecimiento del OTT. La transición desde modelos centrados en VOD hacia esquemas híbridos con FAST y, más recientemente, hacia publicidad en vivo altamente segmentada, está redefiniendo el valor del inventario.
En este sentido, Broadpeak impulsa capacidades que permiten una segmentación más precisa, la inserción dinámica en contenidos en vivo y la personalización de bloques publicitarios en tiempo real. El siguiente paso, según explica, es conectar directamente la exposición publicitaria con resultados medibles. “Con ‘click-to-cart’ conectamos la publicidad con la conversión. El usuario puede interactuar con el anuncio y añadir el producto a su carrito en tiempo real”, señala, posicionando al OTT como un canal de performance marketing.
Sin embargo, el crecimiento del streaming también introduce presiones relevantes en la estructura de costos. El paso de modelos broadcast a entornos unicast incrementa de forma significativa el tráfico y, por ende, la demanda de infraestructura. Lannuzel reconoce este desafío y plantea que la clave está en mitigar ese impacto sin frenar la expansión del servicio. Para ello, Broadpeak desarrolla soluciones como el multicast ABR, que permite aprovechar redes existentes para distribuir contenido OTT en vivo de manera más eficiente, reduciendo el consumo de ancho de banda. A esto se suma el desarrollo de servidores de alta densidad, capaces de manejar grandes volúmenes de tráfico con menos hardware, lo que incide directamente en la reducción de costos operativos, consumo energético y necesidades de inversión.
Experiencias diferenciales
La experiencia de usuario se mantiene como un eje central en la estrategia. Lannuzel enfatiza que no se trata únicamente de aspectos técnicos como la latencia o el buffering, sino de la capacidad de ofrecer experiencias diferenciadas que incrementen la retención. En NAB Show 2026, la compañía mostrará avances en reducción de latencia mediante estándares como CMAF, así como nuevas formas de consumo como el Multiview, que permite a los usuarios configurar múltiples señales en pantalla de forma simultánea. Esta funcionalidad, especialmente relevante en eventos deportivos o coberturas informativas, refuerza el concepto de personalización como un valor diferencial del OTT frente al broadcast tradicional.
El ejecutivo también advierte sobre el impacto creciente de la piratería, particularmente en mercados como América Latina, donde representa una amenaza directa a la monetización. En respuesta, Broadpeak presentará soluciones específicas de detección, al tiempo que avanza en la integración de inteligencia artificial para optimizar tanto la calidad de experiencia como la eficiencia operativa.
Desde su visión comercial en mercados clave, Lannuzel proyecta un horizonte claro: el streaming será el eje del negocio televisivo en la próxima década. Con procesos regulatorios que ya anticipan la reducción progresiva del broadcast en algunas regiones, la transición hacia OTT se perfila como inevitable. En este contexto, concluye, el éxito dependerá de la capacidad de los operadores para equilibrar crecimiento, monetización y eficiencia en un entorno cada vez más competitivo.




