En el marco de Natpe 2026, se analizó el futuro del contenido en un panel en el que participaron Kim Larson, directora general global y jefa de Creadores de YouTube; Robert Sharenow, presidente de Programación de A+E Global Media; y Verena Puhm, jefa de Dream Lab y Luma AI.
Larson destacó que, según Nielsen, YouTube ha sido el servicio de streaming número uno durante los últimos tres años. Su objetivo actual es potenciar el éxito de los creadores, aumentar sus ingresos y ofrecerles herramientas para mejorar su contenido, con el fin de que prosperen y construyan carreras longevas en la plataforma.
“Estamos tratando de hacer cosas diferentes en términos de apoyo y en cómo les ayudamos a hacer crecer sus negocios”, afirmó la ejecutiva.
Para Sharenow, se vive simultáneamente el peor y el mejor de los tiempos. Por un lado, considera que no ha existido un mejor momento para ser creador, ya que YouTube ha liderado una revolución donde cualquiera que tenga algo que decir puede ser escuchado. “Si hubieras sido músico o artista hace 30 años, no habría existido ninguna posibilidad de que alguien llegara a conocerte; ahora, las herramientas para crear son infinitas. No hay más excusas”, aseguró.
Sin embargo, también lo califica como el peor de los tiempos debido a la fragmentación cultural y a la abrumadora cantidad de opciones. Sharenow atribuye parte de la culpa a los propios creadores, al considerar que no se ha hecho un trabajo suficiente para generar momentos culturales unificadores que realmente resuenen.
“Siempre insisto a mis equipos en que abracen todo en términos de narración y cada plataforma, pero la verdadera clave es crear algo que pueda resonar y ser significativo en la cultura, que ayude a unificar en lugar de fragmentar”, añadió.
EL PESO DE LA IA
Alexandra Panousis, quien ejerció como moderadora, planteó la duda de si la IA será una herramienta de mejora o una revolución total. Paepcke respondió que pueden ser ambas cosas: depende de qué tan dispuesto se esté a dar el salto.
“Puede ser un cambio incremental o puede transformar totalmente cómo cuentas historias. Luma AI es una compañía de producto e investigación; estamos creando herramientas, desarrollando e investigando, pero muchas empresas no están incluyendo realmente a los clientes, que en nuestro caso son los creativos. Eso es vital para nosotros”, explicó Paepcke. “Por eso se construyó DreamLab: todos somos cineastas tradicionales, conocemos nuestros flujos de trabajo previos e integramos la IA para tener voz y voto en la construcción de herramientas que beneficien a todos y que, a su vez, den forma a las historias que contamos”.
APRENDIZAJE Y COMUNIDAD
Al ser consultada sobre sus aprendizajes en los últimos dos años, Larson respondió que una constante es la capacidad de los fanáticos apasionados para construir comunidad, algo que muchos creadores aún no han logrado capitalizar financieramente. Citó el caso de Markiplier y su proyecto Iron Lung, una película autofinanciada en la que invirtió US$3 millones. Gracias a su comunidad de 30 millones de seguidores, logró proyectarla en 4.000 cines y recaudar US$21 millones en un solo fin de semana.
“Nadie pensó que fuera posible. Creo que la gente está despertando ante el poder y la oportunidad financiera que conlleva una comunidad tan devota”, señaló Larson.
Por su parte, Puhm subrayó que la creación de contenido no debe depender exclusivamente de la IA. Siempre debe haber un humano con su propio ingenio, pasado, traumas y experiencias, utilizando la tecnología como vehículo para narrar grandes historias.
Larson añadió que actualmente existe un resurgimiento del contenido en vivo y una atracción por la autenticidad: el deseo de ver cosas reales que suceden en el momento y de formar parte de una experiencia compartida con un grupo de individuos.
EL FUTURO
Puhm cree que el futuro del contenido consistirá en humanos trabajando con flujos de trabajo tradicionales, como lo han hecho siempre, pero integrando la IA de manera inteligente y eficiente, sin perder la esencia de la historia original.
Finalmente, Sharenow opinó que el futuro incluirá más opciones, pero también ganadores y perdedores en el ámbito creativo. “Siempre termina siendo una carrera creativa, sea cual sea la disrupción. Algunas personas ganarán y otras perderán, pero todo se reduce a la creatividad, sin importar de qué estemos hablando. Ya sea un microdrama, un corto de YouTube o un documental de 20 horas sobre la Segunda Guerra Mundial con Tom Hanks, hay ganadores y perdedores en cada categoría”, concluyó.








