Ejecutivos de Holywater, Cineverse, Telemundo Studios y TelevisaUnivision analizaron el fenómeno del microdrama, que nació en Asia y ahora atrae tanto a empresas de tecnología como a los gigantes de la TV hispana en una charla en el marco de Natpe 2025.
Bogdan Nezit, CEO de Holywater, subrayó que con los microdramas se tiene tres segundos para enganchar la atención, siete segundos para introducir la trama y uno segundos más para tener una recompensa. Esta estructura se recicla episodio tras episodio, creando un ciclo de adicción narrativa que comprime una película de 90 minutos en 60 o más fragmentos verticales de alto impacto.
Para los gigantes tradicionales como TelevisaUnivision y Telemundo, adaptarse a este formato no es solo una cuestión de cambiar la relación de aspecto de horizontal a vertical; es una reingeniería total de la producción.
Damián Villar, director general de Contenidos y Producción de TelevisaUnivision, reveló el ritmo frenético necesario para competir: “Estamos produciendo dos series por semana”. La escala es industrial: desde la sala de guionistas hasta la posproducción —identificada por Villar como el cuello de botella más difícil—, el objetivo es mantener una oferta constante para una audiencia voraz. “Lo más difícil es diseñar cada uno de los 60 episodios para capturar a la audiencia en esos primeros tres segundos”, admitió Villar.
Por su parte, Javier Pons, director de Telemundo Studios, informó que tienen una estrategia de tres frentes: la creación de originales, la coproducción y la utilización de su vasto catálogo de propiedad intelectual (IP). Telemundo está transformando sus telenovelas clásicas en formatos de 125 episodios cortos, dándole una segunda vida a sus historias en el ecosistema móvil.
MONETIZACIÓN
Uno de los puntos más relevantes del panel fue la discusión sobre la monetización. Erik Opeka, presidente de Cineverse y MicroCo, comparó el estado actual del microdrama con la industria de los videojuegos móviles.
“Hoy el medio está optimizado predominantemente para un pequeño porcentaje de usuarios que gastan grandes sumas de dinero para desbloquear episodios. A medida que el pastel crece y se convierte en un medio masivo, se parecerá mucho más a otros medios basados en publicidad”, explicó.
La transición de un modelo de pago por token a uno soportado por publicidad (AVOD) parece inevitable a medida que el formato busca una audiencia más amplia, alejándose de los nichos actuales.
IA
A pesar del uso de inteligencia artificial para pretestear conceptos y mejorar la eficiencia en la localización y guionización, el panel coincidió en que el factor humano sigue siendo insustituible. La IA ayuda a mitigar el riesgo de producir una serie de 200 episodios que nadie quiere ver, pero no reemplaza la conexión emocional.
Con presupuestos que oscilan entre los US$100 mil y US$300 mil por serie y una demanda que no muestra signos de desaceleración, el microdrama ha dejado de ser una curiosidad para convertirse en un pilar central de la estrategia de contenido global.
En palabras de los panelistas “no se trata de hacer el contenido más pequeño, sino de hacer las historias más potentes en el dispositivo donde vive la audiencia”.







