
Charlie Hellman, Head of Music de Spotify.
Spotify reafirma su papel como principal motor de crecimiento de la industria musical global al anunciar que, solo en 2025, pagó más de 11 mil millones de dólares a artistas, compositores y sellos discográficos, el mayor pago anual realizado por un minorista de música en la historia. De ese total, los artistas y sellos independientes representaron el 50% de todas las regalías, consolidando una era de oportunidades sin precedentes para creadores de todo el mundo.
“Los grandes números pueden parecer abstractos, pero el impacto es real”, afirmó Charlie Hellman, Head of Music de Spotify. “Hoy existen más artistas que generan más de 100 mil dólares al año solo en Spotify que los que lograban espacio en las tiendas de discos en la era dorada del CD. Ese es el verdadero cambio que estamos viendo”.
Actualmente, Spotify representa aproximadamente el 30% de los ingresos globales por música grabada. En 2025, los pagos de la plataforma crecieron más de 10%, mientras que otras fuentes de ingresos de la industria crecieron cerca de 4%, posicionando a Spotify como el principal impulsor del crecimiento del sector.
Este crecimiento responde directamente a la expansión del mercado de streaming. Más de 750 millones de personas en el mundo pagan mensualmente por servicios de música en streaming, y Spotify devuelve cerca de dos tercios de sus ingresos —casi el 70%— a la industria musical. El tercio restante se reinvierte en innovación, desarrollo de producto y herramientas que permiten a más artistas construir audiencias sostenibles.
Prioridad 2026: ayudar a que nuevos artistas conecten con fans reales
De cara a 2026, Spotify establece como prioridad estratégica ayudar a que la música nueva y los artistas emergentes logren destacarse en un entorno cada vez más competitivo, donde se lanzan más de 100 mil canciones nuevas cada día.
Para lograrlo, la compañía anunció avances en cuatro áreas clave:
Narrativa del artista y video. Spotify ampliará las herramientas de storytelling para fortalecer la conexión humana entre artistas y fans. Iniciativas como SongDNA permitirán explorar las historias, colaboraciones y procesos creativos detrás de cada canción, mientras que el video —desde ensayos hasta presentaciones en vivo— seguirá ganando protagonismo como vehículo de autenticidad.
Identidad y confianza. Ante el uso indebido de la inteligencia artificial para suplantar artistas o manipular el sistema, Spotify implementará mejoras en verificación, créditos musicales y protección de identidad, garantizando que oyentes y titulares de derechos puedan confiar plenamente en quién está detrás de la música que escuchan.
Curaduría editorial humana. En un entorno dominado por algoritmos, Spotify reforzará el rol de sus editores como referentes culturales. En 2026 se lanzarán nuevos programas editoriales diseñados para brindar apoyo sostenido a artistas emergentes, transformando el reconocimiento temprano en crecimiento a largo plazo.
Shows en vivo y monetización directa. Spotify ha ayudado a generar más de 1,000 millones de dólares en ventas de boletos conectando artistas con fans a través de sus socios de ticketing. Nuevas funciones permitirán que más artistas conviertan la escucha digital en asistencia a conciertos y apoyo tangible.
“Vivimos una industria definida por una competencia sin precedentes, pero también por oportunidades históricas”, concluyó Hellman. “Nuestro compromiso es asegurar que el crecimiento se traduzca en caminos claros, confiables y sostenibles para que los artistas puedan llegar a sus fans y construir carreras duraderas”.
Con estas iniciativas, Spotify establece el estándar con el que se medirá en 2026: una plataforma que innova, protege la creatividad y trabaja tan duro como los artistas a los que sirve.