
Heineken utiliza tanques horizontales diseñados para permitir que su levadura tipo A fermente con la presión ideal
En un mercado cervecero global que superó los 2.000 millones de hectolitros en 2024, la diferenciación se ha vuelto clave para conectar con consumidores cada vez más diversos y exigentes. Frente a este escenario, Heineken capitaliza un elemento propio de su proceso de elaboración como eje estratégico de posicionamiento: la fermentación horizontal.
A diferencia de los tanques verticales utilizados habitualmente en la industria, la marca emplea tanques horizontales especialmente diseñados para permitir que su exclusiva levadura tipo A fermente con la presión adecuada. Este detalle técnico no solo garantiza un sabor equilibrado con notas frutales, sino que se traduce en un discurso de autenticidad y herencia cervecera que refuerza la identidad de la marca en el mercado.
La fermentación horizontal se presenta como un activo de marketing que le permite a Heineken conectar con consumidores interesados en procesos únicos, calidad comprobada y tradición. La marca es la única en el mundo que utiliza esta levadura tipo A, cultivada y preservada desde hace más de un siglo, lo que refuerza su narrativa de exclusividad.
“Para nosotros, hacer cerveza no es solo producir una bebida, es respetar una filosofía que comienza con ingredientes puros y termina en un sabor memorable. La fermentación horizontal y la levadura tipo A hacen parte de una fórmula perfeccionada con el tiempo, que se traduce en la experiencia única de tomar una Heineken”, expresó Sergio Guevara, gerente de Marca de Heineken.
Heineken elabora su cerveza con 100% malta de cebada, agua y lúpulo, sin aditivos ni conservantes, lo que garantiza pureza y frescura. Durante 28 días, el proceso de fermentación y maduración se traduce en un color dorado brillante y un sabor reconocible en todo el mundo. Esta narrativa de herencia y perfección técnica ha sido parte de su estrategia para consolidarse como referente de calidad en más de 190 países.
Con la fermentación horizontal como símbolo, la marca refuerza un posicionamiento que une innovación y tradición, transmitiendo un mensaje claro: detrás de cada botella existe un proceso que diferencia a Heineken y que convierte un detalle invisible en un atributo clave de marketing y de conexión con el consumidor.