
La marca propone una cláusula contractual que destina el 3% de los acuerdos deportivos al beneficio de las madres de los jugadores
Antes del primer gol, del primer equipo o del primer contrato, hubo alguien organizando el día alrededor del partido, llevando a su hijo a entrenar y sosteniendo cada paso sin esperar nada a cambio. Ese fue el punto de partida para La Primera Kantera, la más reciente iniciativa de Pony Malta, que busca visibilizar y reconocer a las madres como las verdaderas formadoras del deporte en Colombia.
Como parte de esta campaña, Pony Malta propone la “cláusula de la mamá”, una herramienta que puede incluirse en cualquier contrato deportivo —ya sea con escuelas, patrocinadores o clubes— para destinar el 3% del acuerdo al beneficio directo de las madres de los jugadores. Esta cláusula está disponible para descarga y uso libre en la web oficial de la marca: ponymalta.com.co.
Varios jugadores profesionales de la liga colombiana ya confirmaron su intención de firmar esta cláusula en sus contratos, como un gesto de reconocimiento al rol de sus madres en sus trayectorias deportivas. Desde Pony Malta, el compromiso también es interno: la marca anunció que destinará el 3% de sus propios contratos deportivos a este propósito.
“La Primera Kantera nace para visibilizar el esfuerzo de las madres en el proceso formativo. Reconocerlas como formadoras no es solo un gesto simbólico. Es hacer memoria de cómo empezó todo”, señaló Álvaro de Luna, vicepresidente de Marketing de Bavaria.
La propuesta es sencilla y abierta: descargar la cláusula, incluirla en los contratos y formalizar un reconocimiento que durante años ha sido tácito. La campaña invita a todo el ecosistema deportivo a sumarse: desde marcas hasta academias de formación.
Con esta acción, Pony Malta reafirma su línea de comunicación centrada en destacar las historias reales detrás del deporte y en promover el desarrollo juvenil desde sus raíces. “La Primera Kantera” se suma a una serie de iniciativas que buscan transformar el entorno deportivo desde adentro, reconociendo a quienes hicieron posible cada comienzo.