
De cara al 14 de febrero, 79% de los mexicanos planea celebrar San Valentín
El Día del Amor y la Amistad se ha consolidado como una de las fechas de mayor actividad comercial en México. Más allá de las celebraciones en pareja, el intercambio de regalos entre amigos amplía el universo de compradores y eleva la presión operativa en los supermercados, donde cumplir con las expectativas del consumidor se convierte en un desafío logístico y de ejecución.
De cara al 14 de febrero, 79% de los mexicanos planea celebrar San Valentín, lo que anticipa un aumento significativo en la afluencia a tiendas físicas y plataformas digitales. El gasto promedio destinado a regalos oscila entre 500 y 1,500 pesos, y cerca de 4 de cada 10 compradores toman la decisión final en la misma semana de la celebración, lo que concentra la demanda en pocos días y reduce el margen de error para el retail.
Hoy, San Valentín se vive de manera híbrida. La experiencia de compra combina lo digital y lo físico: mientras algunos consumidores planifican con anticipación mediante plataformas en línea, tarjetas de regalo electrónicas o servicios de entrega, una proporción relevante resuelve el detalle final directamente en la tienda. De acuerdo con análisis de comportamiento del consumidor, más del 60% de las compras relacionadas con esta fecha se concretan en punto de venta físico, impulsadas por la urgencia, la disponibilidad inmediata y la posibilidad de comparar opciones en el momento.
En este contexto, la ejecución en tienda cobra un papel central. Categorías como flores, chocolates, vinos, perfumes y regalos simbólicos concentran una alta demanda en los días previos al 14 de febrero. Se trata de decisiones rápidas, muchas veces impulsivas, donde cualquier fricción —un anaquel vacío, una exhibición incompleta o una promoción mal señalizada— se traduce de forma inmediata en ventas perdidas. Estudios del sector estiman que los quiebres de stock pueden provocar pérdidas de entre 5% y 10% de las ventas potenciales en fechas pico, además de afectar la percepción de marca del establecimiento.
Francisco Martínez, Country Manager de Teamcore México, señala que “fechas como el Día del Amor y la Amistad ponen a prueba la capacidad real del retail para cumplir lo que promete al consumidor. Hoy no basta con planear promociones atractivas: el reto está en que el producto esté disponible, bien exhibido y al precio correcto justo cuando el comprador lo busca. En un entorno donde muchas decisiones se toman a último momento, la exhibición correcta del punto de venta permite anticiparse a errores, corregir a tiempo y evitar que una experiencia emocional termine en frustración”.
Los productos que demanda la temporada son altamente sensibles a la ejecución en tienda, ya que dependen de inventarios precisos, exhibiciones atractivas y precios correctamente comunicados, lo que deja al descubierto fallas recurrentes del retail físico durante eventos de alta demanda.
Más que una cuestión de ventas, el reto del retail en San Valentín es cumplir la promesa hecha al consumidor: encontrar el producto correcto, al precio esperado y en el momento preciso. En una fecha donde el tiempo apremia y la decisión de compra es emocional, la ejecución impecable deja de ser un diferencial y se convierte en una condición básica para competir.
Así, San Valentín expone con claridad una verdad operativa: en un entorno donde el consumidor se mueve sin fricciones entre el clic y el carrito, el éxito del retail depende de su capacidad para responder con precisión, disponibilidad y coherencia en el punto de venta.