El spot parte de una convicción profundamente argentina: mientras exista al menos una chance, siempre hay lugar para soñar. A través de preguntas que apelan a recuerdos colectivos —como qué chances había de ganar con un técnico debutante o de sentirse local a miles de kilómetros—, la pieza de 55 segundos, producida por Mama Hungara y dirigida por Hernán Corera y Fran Mazziotti, construye un recorrido emocional que resignifica lo improbable y plantea que, aun cuando las probabilidades parecen mínimas, las grandes historias siempre pueden suceder.
Agencia: Digitas Buenos Aires
Casa Productora: Mamá Húngara