
Para Galán la efectividad ya no puede medirse solo en alcance o engagement, sino en resultados tangibles para el negocio
El ecosistema digital actual es cada vez más fragmentado y la atención del consumidor se reparte entre múltiples plataformas. En este contexto, para Cristina Galán, Country Manager de SAMY México, el verdadero desafío para las marcas ya no es la presencia omnicanal, sino alcanzar relevancia cultural.
“El reto hoy no es estar en todos lados, sino estar donde importa. Las audiencias migraron de los medios a las comunidades, de los anuncios a las conversaciones. Las audiencias no solo consumen contenido, lo interpretan, lo transforman y lo comparten”, afirma Galán, quien lidera la operación mexicana de la agencia especializada en social intelligence, influencia y contenido.
El cambio de paradigma obliga a las marcas a construir vínculos auténticos y sostenibles con sus públicos. En ese contexto, Galán destaca que la clave está en pasar del marketing de exposición al marketing de relación, donde los datos y la tecnología son herramientas al servicio de la empatía.
“En SAMY ayudamos a las marcas a ser parte de esa conversación cultural desde la relevancia y la autenticidad. Lo hacemos integrando datos, tecnología y creatividad social-first para diseñar estrategias que realmente impacten el comportamiento del consumidor”, explica.
La ejecutiva señala que la efectividad de una estrategia no puede medirse solo en alcance o engagement, sino en resultados tangibles para el negocio. “Nuestro objetivo, siempre, es medir el efecto real de cada acción: cómo cambia la percepción, cómo influye en la decisión de compra, cómo se convierte en negocio”.
Para lograrlo, SAMY ha desarrollado modelos propios como el Influencer Maturity Model, que permite evaluar el grado de madurez de una marca en el uso de influencia digital, además de integrar tendencias de la industria como el Social SEO, una práctica que ayuda a entender en qué punto está cada marca y cómo puede evolucionar para conectar de forma más efectiva con su comunidad.
La visión de Galán resume uno de los desafíos centrales de la publicidad actual: la necesidad de combinar inteligencia de datos con sensibilidad cultural. En un momento en que los consumidores esperan coherencia, propósito y participación, la construcción de comunidad se convierte en el nuevo KPI de las marcas.