Ignacio “Chascas” Valenzuela es uno de los autores más reconocidos de habla hispana y por primera vez está trabajando en otros idiomas: inglés y francés. Este año cumplió 30 años de escritor profesional desde que salió al aire su primera telenovela en Chile.
Durante esos años trabajó para canales de Chile y para cadenas como Televisa, TV Azteca, Telemundo, y pudo vivir en muchos países “30 años después quería saber si era capaz de hacer un crossover y a lo mejor escribir para el mercado estadounidense y a mi que me gustan los retos y los desafíos y como buen taurino una vez que se me mete algo en la cabeza no hay quien me la saque, llevo un par de años trabajando para lograr eso. Y gracias a mi manager, que es muy bueno, y a mis agentes se empezó a diseñar este tránsito hacia otros mercados y hoy sin poder hablar mucho sobre los proyectos particulares, ya escribí un par de capítulos para una serie en inglés, que está en etapa inicial, pero yo ya con eso me puedo morir tranquilo y soy feliz”, dijo. Agregó que también está haciendo lo mismo en Francia.
EL PODER DEL MELODRAMA
Aunque no puede dar muchos detalles, esta posibilidad la siente como una revancha ya que durante muchos años la mitad del mundo se río de los latinoamericanos por lo melodramáticos, había una mirada con desdén o con una cierta ironía sobre los melodramas y la manera de los latinos de contar las historias, sobre lo exacerbado que son algunas temáticas o lo exagerados que pueden ser algunos personajes “y lo divertido es que hoy en día el melodrama es el amo y señor de la narrativa. En Francia estuve viviendo casi un mes y medio y están todos desesperados tratando de hacer melodrama y se dieron cuenta que no saben cómo hacerlo, cómo escribirlo y por eso es nuestro momento porque lo sabemos hacer desde la cuna porque nuestros países son melodramáticos, porque vivimos la vida desde el melodrama y vivimos viendo y consumiendo melodrama desde hace 70 años y nos resulta fácil hacerlo”.
Sostuvo que hoy todos los productos europeos están teñidos por el melodrama, las telenovelas turcas y las producciones verticales son todos melodramas.
“Además hay una cosa económica y hasta geopolítica porque cuando el mundo se oscurece y está complicado lo que resurge es el melodrama porque es una oferta de esperanza, en época de bonanza pasa a un segundo plano porque como estamos bien no necesitamos tanta esperanza. Por otro lado, también son tiempos complicados desde lo económico, los presupuestos son más chicos, las plataforma producen menos y el melodrama es muy barato y no necesita más que un sofá y una escalera para tirar a alguien en algún capítulo, no se necesita explosiones, que se derrumbe un edificio, ni helicópteros que aplasten un circo lleno de elefantes”, finalizó.










