
Molina: Para 2026, este mercado podría alcanzar los US$42 billones
Los microdramas se perfilan como uno de los formatos con mayor proyección de crecimiento para los próximos años. Así lo afirma Cosette Molina, CEO de First Row, quien actualmente mantiene un partnership estratégico con Non Stop para desarrollar el negocio de los microdramas en Iberoamérica.
“Venimos de un año en el que ya se produjeron microdramas, pero todavía hay muchísimo por desarrollar”, señala Molina, quien tuvo acceso directo al origen de este modelo en Asia. “El mercado de cultura de Corea me permitió conocer a quienes iniciaron este génesis, las plataformas y los productores que transformaron este contenido en un negocio real”.
Alianzas y expansión en Iberoamérica
Durante C21’s Content Americas, Molina detalla que First Row y Non Stop Media están cerrando una fusión estratégica entre TeleReels , plataforma que ya cuenta con dos millones de espectadores, y OnlyShort.
Esta alianza se fortalece con el respaldo de DirecTV y canales clave de Latinoamérica, con miras a expandirse en Iberoamérica, España y Brasil. “La idea es producir contenido original adaptado a cada región y desarrollar estudios de doblaje especializados en microdramas, más rápidos y con mayor coherencia narrativa”.
Marcas como protagonistas
Entre las tendencias más recientes destaca la integración de marcas dentro de las historias. “No es un infomercial. La marca es parte del relato, casi como un protagonista más. Eso es lo que conecta con millennials y Gen Z: historias auténticas que hacen sentido con su consumo”.
Contenido adictivo y estrategia de plataformas
La estrategia de distribución comienza en redes sociales como TikTok e Instagram, donde se liberan tres episodios gratuitos. “Después enganchan a la audiencia y la llevan a las plataformas propias, y ahí es donde el modelo explota”, explica Molina.
Contrario a lo que podría pensarse, el principal reto —la monetización— ya está bien resuelto. “Utilizan todos los niveles posibles: publicidad, episodios patrocinados, monedas virtuales y suscripciones. Además, la distribución no es exclusiva, lo que permite un alcance global inmediato”.
En términos de costos, una serie de microdramas puede producirse con una inversión aproximada de entre 130 mil y 180 mil dólares, en un periodo de seis semanas. “En tres meses ya se empieza a recuperar la inversión. Por eso el negocio funciona y crece tan rápido”, afirma.
De Asia a América: un crecimiento acelerado
Según la ejecutiva, el aprendizaje previo en Asia permitió anticipar la expansión que hoy se vive en EE UU y Latinoamérica. “Nosotros ya veníamos trabajando con Asia y entendimos cómo crece este modelo. Para 2026, este mercado podría alcanzar los US$42 billones”, adelanta, aunque reconoce que aún se están afinando métricas sobre hábitos de consumo.
La clave del éxito, explica, está en la manera en que estos contenidos dialogan con las audiencias jóvenes. “La Generación Z y los millennials tienen un span de atención de apenas siete segundos. Cuando concentras una historia intensa en dos minutos, con cliffhangers constantes, creas una necesidad, casi una adicción”.