
Las categorías con mayor participación continuaron siendo Moda, Comida preparada y Belleza
El comercio electrónico retail en México alcanzó un valor de US$55.3 mil millones en 2025, lo que representó un crecimiento anual de 19.2% frente a 2024, según el Estudio de Venta Online 2026 de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO). Con este resultado, México se ubicó en el octavo lugar global del sector y superó a economías como EE.UU y Singapur en ritmo de crecimiento.
El avance del canal digital también se reflejó en su peso dentro del comercio minorista. En 2025, el eCommerce retail representó el 17.7% del total de ventas minoristas del país. En términos prácticos, por cada $100 pesos vendidos en el comercio minorista, $17.7 pesos provinieron del canal digital.
A nivel regional, Latinoamérica consolidó su posición como la región con mayor participación del eCommerce retail en las ventas minoristas, con un 15.9%, cifra muy superior al promedio mundial de 8.4%.
Dentro del ecosistema digital mexicano, las tiendas nativas digitales —conocidas como Pure Players— lideraron el crecimiento con un aumento de 23.7%. En paralelo, las tiendas tradicionales que integraron canales digitales, conocidas como Brick & Click, registraron un crecimiento de 14.9%. Este comportamiento se observó de forma consistente durante los últimos años.
Durante 2025, el número de compradores digitales en México alcanzó los 77.2 millones. El segmento predominante correspondió a consumidores millennial, especialmente entre los 29 y 44 años. Aunque los niveles socioeconómicos altos mantuvieron mayor participación, los segmentos medio bajos representaron ya el 14% del total de compradores digitales.
Para medir el nivel de adopción del comercio electrónico, la AMVO analizó el comportamiento del consumidor mediante un Índice de Madurez Digital. El estudio indicó que el 34% de los compradores presentó una madurez alta, el 42% una madurez media y el 24% una madurez baja. En conjunto, el mercado se ubicó en un nivel medio de madurez, lo que evidenció una adopción consolidada del canal digital, aunque con margen para ampliar su uso.
El análisis del comportamiento de compra mostró una mayor frecuencia en la adquisición de servicios. En el último mes, el 71% de los consumidores compró servicios en línea, frente a un 62% que adquirió productos. Dentro de los servicios digitales, destacaron los financieros y médicos, que aumentaron su participación durante 2025.
Las principales razones para comprar en línea se mantuvieron vinculadas a factores funcionales: el 96% de los usuarios mencionó la comodidad y facilidad, el 94% la variedad y disponibilidad, y otro 94% los beneficios logísticos. Además, varias prácticas evidenciaron el nivel de sofisticación del consumidor digital: el 79% utilizó comparadores de precios, el 48% activó alertas de seguimiento de precios y el 34% consultó precios mediante navegación incógnita.
La satisfacción con las compras en línea se mantuvo alta. Ocho de cada diez compradores afirmaron estar satisfechos con su experiencia. No obstante, el estudio señaló oportunidades para fortalecer la comunicación de las marcas en aspectos como políticas, términos y condiciones, seguridad en el checkout y procesos de entrega.
El 71% de los consumidores combinó canales físicos y digitales durante el proceso de compra, lo que consolidó las estrategias omnicanal. Una de las prácticas más extendidas fue el webrooming, en la que los consumidores investigan productos en línea antes de comprarlos en tiendas físicas.
Al mismo tiempo, durante 2025 aumentaron las transacciones completamente digitales. Para los compradores, la autonomía en las decisiones de pago y entrega se convirtió en un factor relevante dentro de la experiencia de compra.
Entre las funcionalidades más valoradas en las experiencias omnicanal destacaron la posibilidad de pagar digitalmente, elegir la ubicación exacta de entrega y verificar la disponibilidad del producto en tiendas físicas desde el sitio web.
Las redes sociales se posicionaron como la principal fuente de información para las decisiones de compra, superando a los buscadores, especialmente entre consumidores de 18 a 24 años. En este entorno, los compradores valoraron cada vez más contar con descripciones detalladas de productos, reseñas de otros usuarios y seguimiento del pedido.
Las categorías con mayor participación continuaron siendo Moda, Comida preparada y Belleza y Cuidado personal. Sin embargo, el estudio detectó un crecimiento en la interacción con categorías de nicho como Mascotas y Refacciones y autopartes.
En términos de pagos, la tarjeta de débito se mantuvo como el método preferido. Sin embargo, el uso de tarjeta de crédito creció durante 2025, impulsado por consumidores que buscaron aprovechar beneficios financieros asociados.
En logística, el envío a domicilio siguió siendo la opción predominante. Aun así, el mercado mostró una diversificación de preferencias: el 21% optó por recoger en tienda, el 20% prefirió recibir los productos en el trabajo u oficina y el 14% eligió puntos de retiro o centros de mensajería. En este contexto, modelos como click & collect ganaron relevancia por ofrecer mayor control sobre tiempos de entrega.
En cuanto a devoluciones, el 22% de los consumidores reportó haber realizado al menos una durante el año, principalmente por problemas con el producto. Además, el 14% indicó haber solicitado cambios de artículos.
De cara al próximo año, las promociones se perfilaron como el principal incentivo para comprar en línea, seguidas por incentivos financieros y programas de recompensas. Paralelamente, factores como la sustentabilidad y la preferencia por productos “Hecho en México” comenzaron a consolidarse como elementos diferenciadores en la decisión de compra.
El estudio también analizó el papel de la inteligencia artificial en la experiencia digital. El 30% de los consumidores valoró su utilidad para resolver dudas de forma inmediata, el 22% destacó su capacidad para encontrar el producto más económico o con mayor oferta, y el 20% señaló su relevancia para recibir recomendaciones personalizadas.
Entre los hallazgos finales del informe, el estudio destacó que el comercio electrónico se posicionó como el sexto sector más grande de la economía mexicana. Además, su crecimiento superó el ritmo de mercados consolidados como EE UU y Singapur. No obstante, el nivel medio de madurez del mercado mexicano evidenció el potencial de expansión entre consumidores que aún no aprovechan plenamente el comercio digital.