
Gabriel Uccello, cofundador, junto a Sebastián Senosiain, co-CEO de Worker
En 2026, el marketing digital atraviesa un cambio estructural impulsado por la consolidación de la inteligencia artificial y la automatización de las plataformas. Según el Digital 2026 Global Overview Report, más de 1.000 millones de personas utilizan IA generativa cada mes y la publicidad digital ya concentra más del 70 % del gasto publicitario global, un escenario que está redefiniendo las reglas de competencia entre marcas en términos de visibilidad, eficiencia y resultados.
Desde Argentina, la agencia Worker analiza las tendencias que están ordenando esta nueva etapa del sector y, a partir de la gestión de más de 600 campañas activas en distintos mercados, identifica las cuatro variables que hoy separan a las empresas que logran escalar de aquellas que pierden relevancia en el ecosistema digital. Este cambio no es una proyección futura, sino un proceso que ya impacta en cómo las marcas invierten, miden y crecen en digital.
La visibilidad digital atraviesa un cambio conceptual. En un ecosistema donde conviven buscadores tradicionales y motores de respuesta basados en inteligencia artificial, surge el pasaje del SEO al GEO (Generative Engine Optimization). En este nuevo esquema, ya no alcanza con aparecer primero: las marcas deben ser entendidas y citadas como fuentes confiables.
“Las marcas ahora compiten por ser entendidas por la IA”, señala Gabriel Uccello, cofundador de Worker. “Sin mensajes claros y datos consistentes, los modelos generativos simplemente no las toman en cuenta”.
En este contexto, la claridad del discurso y la eficiencia semántica ganan peso frente a métricas históricas como el volumen de clics.
La segunda clave está vinculada a la evolución de las plataformas publicitarias. En 2026, la arquitectura Andrómeda de Meta Ads consolidó un modelo donde la optimización depende menos de la segmentación manual y más del ranking automático basado en deep learning.
“El rendimiento hoy está directamente relacionado con la calidad de la data”, sostiene Uccello. “Eventos bien configurados, señales claras y consistentes son lo que permite que Andromeda funcione. Sin eso, no hay algoritmo que optimice”.
Desde Worker advierten que muchas marcas continúan intentando controlar variables que ya fueron absorbidas por la inteligencia artificial, cuando el verdadero diferencial competitivo está en cómo las empresas ordenan, miden y utilizan sus datos para optimizar resultados.
En un entorno dominado por algoritmos de interés, la creatividad dejó de ser una idea aislada para convertirse en un sistema de producción continua. Relevamientos recientes sobre performance publicitaria digital muestran que las cuentas con mayor diversidad de piezas activas logran sostener mejores niveles de ROAS y reducir la fatiga de audiencia a lo largo del tiempo.
“No alcanza con tener una buena idea”, explica Sebastián Senosiain, co-CEO de Worker. “La diferencia está en la capacidad de producir piezas diversas, formatos, mensajes y ángulos que alimenten al algoritmo de intereses y eviten la saturación”.
Este enfoque requiere procesos, equipos y metodología. En 2026, la ventaja competitiva ya no está solo en la creatividad, sino en la capacidad operativa de escalarla.
La cuarta tendencia clave es el reemplazo definitivo del social graph por el interest graph. En 2026, las plataformas priorizan intereses, comportamientos y señales contextuales por encima de las relaciones sociales.
“El alcance masivo sin relevancia dejó de ser eficiente”, afirma Uccello. “Hoy ganan las marcas que entienden su nicho, construyen autoridad y le hablan a audiencias específicas, incluso si son más pequeñas”.
Este cambio obliga a las empresas a redefinir su posicionamiento y a trabajar el marketing como un sistema de aprendizaje continuo, más que como campañas aisladas.
Según Worker, estas cuatro variables no son tendencias aisladas, sino parte de un mismo cambio estructural: el pasaje de un marketing controlado por humanos a un ecosistema dominado por algoritmos, datos y sistemas de aprendizaje automático. Las marcas que no se adapten a este cambio no perderán solo eficiencia, sino visibilidad.
NP Digital lanza la Guía 2025 que redefine el marketing de contenidos en Latinoamérica
El futuro del marketing experiencial: La colaboración de agencias vs. la fatiga digital