TELEVISIÓN

Maite Argüelles, productora mexicana: El set virtual exige un cambio en el flujo de trabajo tradicional

19 de marzo de 2023

Aliana González

Maite Arguelles

La productora mexicana Maite Argüelles afirma que el uso de sets virtuales requiere un cambio en el flujo de trabajo tradicional del productor. “Se invierte el orden de la planeación, y no solo del trabajo del productor, sino de todos los departamentos involucrados, desde el fotógrafo, el director, el diseñador de arte, el de vestuario. Todos deben empaparse y comprender cómo se relaciona lo que estará en la pantalla con lo que ellos van a trabajar” dijo.

Explicó que en el esquema tradicional de trabajo, si se trabaja con una escena en Marte, por ejemplo, se genera con la empresa de efectos visuales el set de Marte, probablemente colocando al talento con un croma detrás, y en posproducción se mezcla lo que se filmó con las imágenes de Marte. “En el caso de un set virtual el orden se invierte: tendría que tener al momento de filmar los efectos visuales resueltos, que son las imágenes que van a ser mi set, donde va a trabajar mi talento” explicó.

Para planear este set y el look que tendrá, tendrían que intervenir desde la preproducción todos los elementos del equipo y trabajar junto a los diseñadores que harán las imágenes que se usarán en el set virtual.

Argüelles explica que con esta tecnología se puede acceder fácilmente a escenarios que podrían representar riesgos o mayores gastos o retos, como escenarios de época, lugares en los que se depende de la luz, escenas complicadas como persecuciones en vehículos. Espacios que requieran de permisos complejos para su acceso, como monumentos históricos, efectos especiales como explosiones o fuego, que pueden resultar costosas o un riesgo para las personas. “En un set virtual todos estos elementos se pueden controlar mejor” dijo.

Explicó que las persecuciones de vehículos son un problema que puede solucionarse con un set virtual. “Para un comercial que requiere, por ejemplo, tener atrás de un coche el Tíbet, en vez de tener que trasladar a todo el equipo al Tíbet, se arma un set virtual. Esto se podría hacer también en posproducción con un croma, pero con el set virtual se evitan los reflejos verdes o azules sobre los coches, por ejemplo, que luego hay que trabajarlos en posproducción. Puedo usar una fuente natural de iluminación y es mucho mejor” dijo.

Explicó que con el set virtual hay un mayor control de calidad de las imágenes, lo que a la larga también puede traducirse en eliminar trabajo de posproducción para reducir costos. Por ello, al evaluar la diferencia de costos, hay que incluir todos estos “ahorros” y ver el presupuesto como un tema integral.

Comentó que en El galán 2, para Star+, se utilizaron sets virtuales en algunas escenas. Sin embargo, afirmó que aún no hay mucha producción en México con esta tecnología. “Creo que en México estamos a un 35% y se está incorporando más en comerciales” dijo, tras comentar que se requiere capacitar y sensibilizar al equipo de trabajo para comprender en su totalidad el uso de esta tecnología.

INICIOS CON LA REALIDAD VIRTUAL
Argüelles, quien fundó Sanmillan Produce en 2016, comenzó a innovar en cine con realidad virtual en 2016, con cascos o visores de realidad virtual. En 2017 presentó la pieza Canción del agua, dirigida por Felipe Fernández, en colaboración con La Flama, al Festival de Cine de Los Cabos, que tenía por temática el océano y la ballena jorobada.

Afirma que una de las piezas que considera más relevantes en realidad virtual es la de Alejandro González Iñárritu, Carne y arena, que recibió un Oscar especial en 2017.

Comentó que la experiencia de realidad virtual tiene retos narrativos, ya que la narración no es lineal, como ocurre en una pantalla de dos dimensiones. “Tienes una narrativa de 360 grados, donde el público es también un elemento que participa. Es más una experiencia teatral, o una experiencia en primera persona, lo cual tiene muchos retos” dijo, tras comentar que es una tecnología que ha sido difícil de incorporar. Uno de sus retos es la recuperación económica, ya que al ser visores personales, no se recupera igual que una taquilla de cine que tiene un público masivo.

Explicó que la tecnología ha avanzado hacia estas experiencias inmersivas que incluso ya se ven en exposiciones de arte. “Estamos viviendo una revolución tecnológica en la inmersión y lo estamos viendo con estas exposiciones donde el público puede incorporarse y ser parte de la obra” afirmó.