
Alejandra Villeta de RCN
La creadora de contenido Alejandra Villeta (@alejavilleta en Instagram y TikTok) sostiene que la participación de las mujeres en el debate público es necesaria. La colombiana lleva 9 años en las redes sociales, y que recientemente se ha extendido a formatos de radio y televisión nacional, como panelista de Qué hay para dañar y actriz en Simplemente Alicia, los dos proyectos producidos por RCN.
“Es muy importante que las mujeres hablemos. No importa de qué lugar seamos, de dónde vengamos, que hablemos. Es muy importante generar espacios de debate femeninos”, afirma la colombiana.
En la redes, entre sarcasmo, humor e ironía, Alejandra Villeta se caracteriza por tratar temas que le pasan a cualquier mujer, pero de los que a veces no muchas se atreven a hablar.
Define su labor principal como la de contar historias, independientemente del medio o el público al que se dirija. Según su relato, su incursión en la opinión digital surgió al observar una ausencia de voces femeninas que abordaran temas más allá del maquillaje o la moda en un entorno social que describe como machista.
En su consumo personal de contenido, manifiesta preferencia por cuentas que presentan perspectivas feministas y directas. Menciona como referentes a figuras como María Ángela Urbina, Lina Botero y Ana Galán de Brigard.
Para Villeta, la comunicación digital requiere un equilibrio entre diferentes tonos, señalando que “se necesita la rudeza y se necesita también el soft […] las dos cosas son necesarias”.
Sobre el acceso a medios tradicionales desde las plataformas digitales, Villeta descarta los métodos convencionales de búsqueda de empleo. Asegura que su llegada a la televisión no fue producto de entregar hojas de vida, sino de una disposición constante al trabajo y una apertura a nuevas oportunidades.
“La única forma de trabajar es trabajar”, explica al referirse a su metodología en los medios. Atribuye su presencia actual en múltiples pantallas a una energía orientada a la acción y a la permanencia en la industria durante casi una década.
La exposición constante, que Alejandra Villeta estima en cerca de 18 horas diarias debido a su presencia en radio y televisión, conlleva una gestión de la privacidad y de los comentarios negativos. La creadora admite que el límite entre la vida pública y la íntima es difuso cuando se mantienen diálogos extensos frente a una audiencia de manera regular.
Frente al fenómeno de la “funa” o el rechazo colectivo en redes sociales, Villeta aplica un criterio de análisis basado en la veracidad de la crítica. “Lo que hago primero es analizar como: ¿por qué me están haciendo este comentario? ¿Es por algo que tiene sentido o no?”, señala.
La creadora manifiesta que no tiene inconvenientes en retractarse o pedir disculpas si la crítica tiene fundamento. Sin embargo, cuando considera que los comentarios carecen de base real, opta por ignorarlos para continuar con su actividad profesional. Para Villeta, la clave para manejar la opinión pública reside en la transparencia de sus intenciones y en la confianza en su propio criterio profesional.