
La moda es responsable de cerca del 20% del desperdicio global de agua y del 8% de las emisiones de gases de efecto invernadero
En un planeta donde la moda se ha convertido en una de las industrias más contaminantes, la pantalla tiene el poder de transformar esa historia. A través de películas, series y comerciales, la industria audiovisual puede ser una aliada clave para visibilizar, normalizar y celebrar la moda sostenible. Porque sí, vestirse también es una declaración, y lo que visten los personajes en pantalla importa.
La moda es responsable de cerca del 20% del desperdicio global de agua y del 8% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Y aunque el reciclaje textil es una de las promesas más sonadas del fast fashion, su aplicación es mínima. Según Kai Nebel, director de Investigación sobre Sostenibilidad en la Universidad de Reutlingen, “alrededor del 70% de los textiles de nueva producción están hechos de fibras sintéticas que provienen del petróleo y son difíciles de reciclar”. Este dato refleja con claridad la necesidad de romper el ciclo de consumo masivo con nuevas narrativas.
Ahí entra la industria audiovisual.
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