
Gonzalo Gamio, Sony PSLA
Sinceramente, considero que ya pasamos la etapa de preguntarnos si la Producción Virtual “va a llegar”; esa conversación ya caducó. La verdadera discusión hoy es, cómo integramos esto de forma inteligente a los flujos de trabajo reales. Cuando una tecnología deja de ser el juguete nuevo y se convierte en herramienta de trabajo, el cambio es profundo, estamos hablando de un cambio cultural.
El In-Camera VFX (ICVFX) maduró y se ha convertido en una palanca estratégica tanto para cine como para el broadcast. La ecuación es clara: más contenido, menos tiempo y presupuestos ajustados. Ante este escenario no se permite que haya margen para el error.
UN CAMBIO DE MENTALIDAD: “FIX IN PRE”
Hay un mantra que está reemplazando al viejo “lo arreglamos en post”: “Fix in Pre”. Esto significa traer las decisiones difíciles o complejas al principio. El director de Fotografía y los técnicos ven y validan el resultado final antes del rodaje. Las fronteras entre preproducción, rodaje y post se desdibujan hasta borrarse, creando un ciclo de iteración donde todos reman hacia la misma visión desde el día uno.
Para que esto funcione, la ingeniería tiene que ser minuciosa, debido a que se requiere metadata consistente, calibración de color confiable e integración perfecta entre cámara y motor gráfico. Si eso falla, lo que ves en el set no servirá en postproducción.
LA IMPORTANCIA CRÍTICA DEL TRACKING
El tracking de cámara es un elemento crucial que a veces se subestima, no solo alinea el mundo virtual con el físico; define qué tan rápido configuras el set y qué tan libre se siente el equipo creativo. Los marcadores físicos son un dolor de cabeza operativo, por eso la industria migra hacia soluciones markerless.
La exigencia de la industria por tener un modelo de tracking ágil y adaptable se hace parte del requisito en una producción, hoy es posible con el ejemplo claro de Ocellus de Sony, que ofrece un sensor de cinco cámaras, que mapea el entorno y rastrea la posición con precisión sin marcas en el set. En cine, esto significa movimientos orgánicos y sets más limpios, además de un ahorro sustantivo en el tiempo de implementación. En vivo, donde no hay segunda toma, el valor es la fiabilidad, encender, calibrar rápido y saber que funcionará.
CONVERGENCIA Y FUTURO
La línea entre cine y producción en vivo se está diluyendo. La audiencia espera calidad cinematográfica siempre, lo que obliga a estandarizar workflows (flujos de trabajo) y formación de talento constante. El próximo gran salto será metodológico, no sólo tecnológico.
Hay que destacar que la Producción Virtual no reemplaza el oficio sino lo amplifica. En una industria bajo presión constante, decidir con certeza antes de rodar no es un lujo, es una necesidad operativa.
Gonzalo Gamio
Product Manager & Sales Support Engineer
Sony Professional Solutions
Sony PSLA acelera y facilita la producción en vivo con su propuesta Simplified Life
Sony PSLA invita al Live Webinar de Hawk-Eye sobre tecnología en el deporte