
Claudio Ramírez de EWTN Latinoamérica: el 11 de septiembre nos acercó más a Dios
La red de televisión católica EWTN está celebrando su veinteavo aniversario, convertida hoy en día en la cadena de medios católica más grande del mundo, con programación ininterrumpida las 24 horas del día y un alcance de 66 millones de telehogares en 38 territorios a través de 2.500 sistemas de cable, MMDS DTH, televisoras en UHF y sistemas de satélites individuales. Su red se extiende también a la radio y a la Internet {www.ewtn.com}.La emisora fue fundada por la Madre María Angélica, monja clarisa, que creó el monasterio Nuestra Señora de los Ángeles en Irondale, Alabama, EE UU. La Madre comenzó a publicar pequeños libros con escritos de fe que fueron evolucionando a charlas grabadas en video, que originaron más tarde, un estudio de TV en uno de los garages del monasterio.“Lo que comenzó hace veinte años como un garaje convertido en estudio de grabación es actualmente un sofisticado complejo de artes audiovisuales con tecnología de punta, financiado exclusivamente a través de donaciones y visitado anualmente por miles de personas que aprecian y apoyan la obra de EWTN. El programa que ocupa el centro de atención es el que conduce la Madre Angélica todos los martes y miércoles por la tarde, La Madre Angélica en vivo. Además se ofrecen otros programas en vivo como la Misa diaria desde la capilla de Irondale; Vida en la roca, un programa para jóvenes y adultos conducido por Jeff Cavins; El regreso a casa con Marcus Grodi, entre otros”, señala Claudio Ramírez, director de Mercadeo para Latinoamérica.Ramírez, aprovechó la oportunidad para enviar el siguiente mensaje:“Después de los hechos del 11 de septiembre, la vida de cada uno de nosotros ha cambiado. No solamente nos ha acercado más a Dios, sino que nos ha hecho más conscientes de la realidad mundial y del dolor ajeno. EWTN siempre ha entendido el clamor del pueblo que sufre y le ha llevado a cada una de esas personas un mensaje de esperanza a través de la aplicación de la palabra de Dios en cada una de sus vidas. En EWTN nos esmeramos por extender cada vez más la semilla de la fe católica en Latinoamérica, traducida en un lenguaje de perdón, tolerancia, aceptación y amor al prójimo, siendo esta la única solución a los problemas actuales que sufre el mundo”.