
Lisa Holme de Roku, Katelyn Kroneman de Tubi, Sarah Shriver de BBC Studios, Carlyn Staudt de Blue Ant Media y la consultora Jennifer Batty
Las reglas del juego están cambiando a una velocidad vertiginosa en el negocio del streaming y de eso se habló en un reciente panel en Natpe en donde ejecutivas de Roku, Tubi, BBC Studios y Blue Ant Media debatieron sobre los desafíos actuales: que van desde la fragmentación de plataformas hasta necesidad de nuevos modelos de monetización.
Durante años, el éxito en el streaming se midió por el número de suscriptores. Hoy, esa métrica es insuficiente. Lisa Holme, jefa de Contenido en Roku, explicó que el enfoque ha cambiado hacia la retención. Para Roku, el éxito ya no es solo tener una audiencia masiva, sino mantenerla feliz y saludable dentro de su ecosistema.
Por su parte, Katelyn Kroneman, VP de Ventas Verticales en Tubi, destacó un dato revelador: el 95% del consumo en su plataforma es bajo demanda y señaló que Tubi ya acumula mil millones de horas de visualización mensual.
A pesar de las cifras de audiencia, la industria enfrenta un gran obstáculo: hacer que esas visualizaciones sean rentables. Sarah Shriver, VP de Distribución de Contenido, Asociaciones y Programación VOD y FAST de BBC Studios fue contundente: “Tenemos escala, tenemos distribución, pero la pieza que falta es la monetización”. Shriver y Carlyn Staudt, presidenta de Canales Globales y Streaming de Blue Ant Media, coincidieron en que la clave para desbloquear ingresos reales radica en la transparencia de datos y la estandarización de la medición.
“Me gustaría ver mucha más transparencia alrededor de los datos. La falta de un estándar de medición unificado entre plataformas fragmentadas (como Nielsen, iSpot y métricas internas) dificulta que los anunciantes validen sus inversiones, frenando el flujo de dinero hacia el ecosistema digital”, dijo Staudt
Un tema que surgió durante la charla fue la necesidad de asociarse y destacaron cómo la colaboración entre dueños de contenido y plataformas de distribución es importante.
Un ejemplo claro es la estrategia de Tubi de integrar creadores de contenido digital para atraer a sus bases de fans apasionados, o cómo BBC Studios utiliza plataformas como Roku y YouTube no solo como puntos de distribución, sino como herramientas de marketing para dirigir a los espectadores hacia sus productos premium.
Holme de Roku destacó la necesidad de pensar globalmente y no sólo en el mercado local y opinó que el contenido sigue mandando pero hay que adaptarse, medir con precisión y colaborar.
Como resumió la moderadora, Jennifer Batty, el futuro del streaming es “cualquier cosa menos aburrido”, y los ganadores serán aquellos que logren convertir la atención en un negocio sostenible y transparente.