
Andrés Lizarazo, director de L-POP, serie de Disney+
Con más de dos décadas de trayectoria, Andrés Lizarazo ha dirigido series infantiles, juveniles, biopics y formatos híbridos para plataformas como Disney+, Netflix y Star+. En entrevista, el director colombiano comentó sobre su experiencia al frente de la serie L-POP para Disney+, la cual estrenó su segunda entrega. Habló sobre el reto de integrar la cultura coreana en una producción mexicana, su visión del cambio en los hábitos de consumo y los desafíos narrativos y técnicos que enfrenta la industria.
Lizarazo dirigió las dos temporadas de L-POP hace tres años, con una estrategia pensada para el modelo de distribución de Disney: “Filmamos las dos temporadas con anticipación. La primera se lanzó, gustó, y la segunda llega ahora como una evolución de la historia y de los personajes”, explicó.
Uno de los principales desafíos fue integrar elementos culturales del K-pop al universo narrativo: “El reto era cómo incorporamos la cultura coreana, cómo traemos un elenco coreano. Por ejemplo, Sam, el protagonista, es completamente coreano, y había que traducirle los guiones, trabajar su personaje en coreano y regresarlo al español para la grabación”, relató.
La producción construyó una cafetería y un barrio coreano como escenarios centrales: “Generamos una atmósfera que combinaba baile, estética, actuación. Disney me permite proponer, y propuse una composición de cámara no tradicional. Eso le dio dinamismo a la historia y forma parte de mi sello”, comentó.

L-POP serie de Disney+
Aunque L-POP fue bien recibida, Lizarazo destaca la complejidad de medir el éxito en plataformas: “Tengo una política muy clara sobre cómo se mide el consumo. Depende muchísimo de la estrategia de medios que se haga. Si le das mucha publicidad, hay más opción de vista. Cada serie es distinta en ese sentido”.
Añadió que esta serie fue pensada para un público muy específico: “Es una serie escrita para los fans del K-pop, para quienes aman esta cultura y cómo entra a un pequeño mundo mexicano. Es el viaje de una fan que quiere cumplir su sueño de ir a Corea”.
El director ha desarrollado múltiples producciones para diferentes targets y plataformas: “Desde que llegué a México hace siete años, he estrenado Opa Popa Dupa, nominada al Emmy; Julio Verne, El Rey para Netflix y Caracol, Clínica X, New Mamita y ahora Playback, una serie juvenil de 20 episodios que se estrena este mes en Argentina con Disney”, comentó.
Sobre El Rey, biopic de Vicente Fernández, resaltó: “Fue una producción de época con más de 1.500 extras por concierto, una dirección compartida entre tres unidades. El reto fue enorme en términos de escala y fidelidad histórica”.
En Clínica X, una serie híbrida entre ficción y realidad médica, el desafío fue producir múltiples capítulos en un solo día de rodaje: “Teníamos que resolver cada historia completa, con inicio y desenlace, en jornadas extremadamente ajustadas”.

New Mamita, otra de las series que dirigió Andrés Lizarazo
Lizarazo percibe una transformación significativa en el ecosistema audiovisual: “Estoy viendo cambios. La gente está recibiendo la información de otra manera. Las plataformas están reconfigurando cómo se muestran los contenidos y para quiénes están escritos”.
Reconoce que el contenido ya no se limita a la televisión o el streaming: “Estamos en televisión, en YouTube, en TikTok, en micro-historias. El mundo vertical aparece, el digital se impone. Estamos en un momento de muchas ventanas para mostrar lo que hacemos”.
Aunque aún no tiene un proyecto vertical en desarrollo, admite que está en exploración: “Estamos revisando cajones, desempolvando historias y viendo cómo acomodarlas en nuevos formatos”.
Para el director, el eje de cualquier producción exitosa sigue siendo la narrativa: “Las buenas historias siempre van a resaltar, pase el tiempo o no. Lo número uno es la historia, lo número dos es el elenco, y luego viene un buen director”.
Su enfoque sigue siendo el mismo: desarrollar contenidos sólidos, con estética y narrativa, sin perder de vista que “la tecnología evoluciona, pero lo que conecta con el público sigue siendo la emoción y los personajes”.