
La pantalla táctil de 3,5 pulgadas, con articulación de cuatro ejes, inclinación, apertura lateral y rotación de hasta 270 grados, facilita el trabajo desde ángulos bajos
Hay un momento en el desarrollo de una cámara en el que las especificaciones dejan de ser el centro y comienzan a importar las decisiones: qué película debe ayudar a hacer, qué problema del set puede desaparecer y qué libertad necesita ofrecer a quienes la operan. La FX5 nació de ese tipo de conversación.
Ahora que está por llegar a manos de los creadores, quiero compartir cómo interpreto las decisiones detrás de su diseño.
El punto de partida: sacar el grabador del rig
Basta observar los rigs armados por directores de fotografía, documentalistas y equipos pequeños que ruedan comerciales en tres días para encontrar un patrón: un cuerpo compacto rodeado de accesorios necesarios para llegar al formato deseado. Un grabador externo. Un cable más. Una batería más. Un punto adicional de falla justo en la toma buena.
La pregunta detrás del desarrollo fue directa: ¿por qué el RAW tiene que vivir afuera?
X-OCN interno de 16 bits es la respuesta. El mismo formato que utilizan VENICE 2 y BURANO, grabando dentro del cuerpo, sin nada colgando. Con tres variantes LT, C1 y C2 para que cada producción pueda decidir dónde quiere ubicarse entre calidad y tamaño de archivo, en lugar de aceptar la decisión que le impone el equipo.
Igualmente, importante es que la exposición, la gamma, el espacio de color y la LUT viajan como metadatos de monitoreo. Lo que se decide en el set queda registrado, pero no queda “cocinado”. Nadie tiene que arrepentirse en posproducción de una decisión tomada bajo presión a las once de la noche.
Un sensor pensado para leerse rápido, no para ganar una discusión de megapíxeles
Podría haberse priorizado una mayor resolución. Sin embargo, la decisión fue optimizar la velocidad de lectura del sensor, una elección que considero directamente relacionada con la experiencia real de rodaje.
El sensor CMOS Exmor RS full-frame completamente apilado de 16,6 megapíxeles efectivos está optimizado para velocidad de lectura. Eso se traduce en aspectos que sí se perciben al rodar: menos rolling shutter, mayores frecuencias de cuadro y más margen para el sistema de enfoque. La resolución es un número; la lectura rápida es una experiencia.
Al combinarlo con el BIONZ XR2 y su unidad dedicada de inteligencia artificial aparece la otra mitad del planteo. El procesamiento de IA no está ahí para que la cámara decida por el operador, sino para que el operador pueda concentrarse en lo que solo él puede hacer. El Fast Hybrid AF, con hasta 759 puntos de detección de fase, reconoce ojos, rostros, cabezas y cuerpos, y mantiene el sujeto incluso cuando cambia de posición o queda parcialmente oculto. En cardán, en documental o en equipos de dos personas, eso libera atención para la composición y el movimiento.
Tres ISO base y Dual Gain Shooting
Esta es una de las características de las que menos se habla, pero también una de las que mejor expresa la filosofía detrás de la FX5.
Tres ISO base 800, 4000 y 12800 significan tres puntos de partida limpios en lugar de un compromiso único: exterior, interior y esas situaciones de luz mínima en las que antes había que elegir entre ruido o renunciar al plano. En Cine EI y Flexible ISO, la selección es manual; en Cine EI Quick, la cámara puede elegir el valor apropiado según el índice de exposición.
Por primera vez en la serie FX se incorpora Dual Gain Shooting. Aprovechar dos niveles de ganancia del sensor amplía la latitud, limpia las sombras y reduce el ruido. No es una función que necesariamente se luzca en un video promocional. Es una función que se agradece cuando la última escena se rueda con la luz disponible.
Con más de 15 pasos de latitud en S-Log3, y con S-Gamut3 y S-Gamut3.Cine, la cámara está pensada para convivir con otros sistemas. Igualar material con BURANO y VENICE 2 en una producción multicámara tenía que ser sencillo desde el primer día, no convertirse en un proyecto de colorización.
Open Gate: área de sensor como libertad creativa
La FX5 es la primera cámara FX de Cinema Line con grabación Open Gate full-frame. Utiliza toda la superficie del sensor en formato 3:2, conservando información por encima y por debajo del 16:9 tradicional. Esta función estará disponible únicamente para X-OCN en la versión 1.0 del firmware. Para XAVC S-I, estará disponible en la versión 2.0 del firmware, prevista para agosto de 2027 o una fecha posterior.
Esta función responde a dos realidades que hoy conviven. La primera es el anamórfico, con monitoreo De-Squeeze en 1.3x, 1.5x, 1.6x, 1.8x y 2.0x para componer correctamente en set. La segunda es más contemporánea: una misma pieza debe entregarse en 16:9, 9:16 y 1:1. Contar con área adicional para reencuadrar y estabilizar sin sacrificar resolución no es un lujo; es tiempo y presupuesto.
Al lanzamiento, la cámara graba en 5K hasta 60 fps, en 4K hasta 120 fps y en Full HD hasta 240 fps.
Un cuerpo que se adapta al rig, no al revés
La superficie superior plana no es una decisión estética. Es lo que permite montar la cámara en cardanes, drones y rigs vehiculares sin inventar soluciones. Los cinco puntos de montaje y las dos roscas inferiores para trípode apuntan a lo mismo: que una configuración razonable no dependa obligatoriamente de una jaula externa.
La pantalla táctil de 3,5 pulgadas, con articulación de cuatro ejes, inclinación, apertura lateral y rotación de hasta 270 grados, facilita el trabajo desde ángulos bajos, desde ángulos altos y desde el interior de un rig, precisamente donde las pantallas suelen fallar.
La interfaz BIG6, heredada de CineAlta, es otra de esas decisiones que definen la experiencia de uso. Frecuencia de cuadro, EI/ISO/ganancia, obturador, iris, LUT y balance de blancos: los seis parámetros permanecen visibles al mismo tiempo. Sumada a Waveform, histograma, False Color, Focus Map y hasta 16 LUT de usuario, el objetivo es que las decisiones de exposición y color se tomen mirando la cámara, no adivinando.
Estabilización, audio y las horas largas
La estabilización óptica de cinco ejes duplica el rango de compensación de rotación respecto de la FX3, y los modos Activo y Activo Dinámico aportan margen adicional cuando la escena lo exige. Además, la cámara registra metadatos giroscópicos para continuar trabajando la estabilización en posproducción con Catalyst.
En audio, el nuevo XLR-H2 Handle Unit incorpora dos entradas combinadas XLR/TRS, una entrada estéreo de 3,5 mm y hasta cuatro canales, con grabación de hasta 96 kHz y 32 bits flotantes. Esta última es una de esas tecnologías que parecen abstractas hasta que salvan una toma que se habría perdido por un nivel mal ajustado.
Después está aquello que nadie agradece en voz alta, pero todos necesitan: la batería NP-SA100, con hasta 170 minutos aproximados de grabación continua; alimentación y carga por USB Power Delivery; dos conexiones USB-C; ventilación interna con modos Auto, Minimum y Off in REC para equilibrar temperatura y ruido acústico; y sellado mejorado contra polvo y humedad. Una cámara profesional se juzga tanto por lo que hace como por cuántas horas seguidas puede hacerlo.
Conectada y con camino por delante
La FX5 incorpora LAN por cable y Wi-Fi en bandas de 2,4, 5 y 6 GHz, según disponibilidad regional. También ofrece compatibilidad con Monitor & Control para operar desde smartphone, tablet o Mac, incluyendo configuraciones con múltiples cámaras. Catalyst Prepare y su plugin brindan soporte para X-OCN LT, C1 y C2, estabilización mediante metadatos, compensación de breathing, LUT y exportación transcodificada.
La FX5 fue concebida como una plataforma, no como un producto cerrado. El camino ya confirmado incluye HFR en X-OCN hasta 240 fps, 5K Open Gate 3:2 en X-OCN hasta 120 fps, XAVC S-I en 3:2 con lectura completa del sensor, una interfaz optimizada para producciones verticales y la función Frame Grab. Las cámaras que se compran hoy deberían ser mejores mañana, y ese compromiso también forma parte del diseño.
Cuando la cámara deja de ser el límite
Al final, cada una de estas decisiones cobra sentido cuando se traduce en nuevas posibilidades para contar una historia.
La FX5 acerca herramientas de adquisición y flujos de trabajo de CineAlta a un cuerpo capaz de operar donde una cámara de cine convencional no siempre puede hacerlo, sin obligar a sacrificar calidad por movilidad. Ya sea como cámara principal en producciones compactas o como cámara B o C junto a VENICE 2 y BURANO, el propósito es el mismo: ofrecer al equipo creativo mayor libertad para concentrarse en la historia, la composición y el movimiento.
La FX5 llegará a mediados de agosto de 2026. A partir de entonces, serán los creadores y sus producciones quienes demuestren hasta dónde pueden llegar sus posibilidades.
Por Gonzalo Gamio, gerente de Mercadeo de Producto de Sony Electronics Professional Solutions Latin America